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Apuntes sobre la historia de Caudete

Los textos que figuran a continuación pertenecen a los tres libros citados


  • Historia de Caudete y su Virgen de Gracia, por Jesús Sánchez Díaz, 1956

  • Caudete, pérdida de sus fueros del reino de Valencia, escrito por Andrés Bañón Martínez, 1996

  • Historia verdadera de María Santísima de Gracia, escrito por el presbítero caudetano Francisco Díaz Alcover, 1922.




Cuadro del pintor Torres Cotarelo 


Historia de Caudete y su Virgen de Graciapor Jesús Sánchez Díaz, 1956

Caudete fue preco-romano y perteneció al reino de los Tartessos. Lo indica Gaspar Escolano en el libro IX, página 1.285 de su historia. Hallazgo en 1608 de una cavidad con armas y algunas joyas de oro.
En un plano que está en la página 11  figuran las ramblas Honda, San Antón y el Angosto. Las tres desembocan en el término de Villena.
En la página 23 figura un plano con el recorrido del rio Vinalopó desde la Sierra Oliva.
En la dominación visigoda los alanos se asentaron en la cartaginense, a donde pertenecía el territorio de Capdetum (año 409). Luego vinieron los vándalos y después los suevos.
Por el año 414 los visigodos vencieron a los suevos del sureste y Capdetum pasó a formar parte del reino visigodo hasta el año 779 con dos etapas, la arriana hasta Leovigildo y la católica hasta la invasión árabe.
En Caudete hubo un convento benedictino (años 521), contrastado por dos autores.
En la dominación musulmana, entre los años 713 y 1240 tomó el nombre de Capdete.
En 714 se escondieron bajo tierra las imágenes de la Virgen de Gracia y San Blas y no volverían a aparecer hasta 1414. Se ocultó en el monasterio benedictino.
Entre 1240 y 1305 tuvieron lugar los acontecimientos más trascendentales en la historia de la villa, la cual era fronteriza entre los reinos de Valencia y Murcia, así como entre las coronas de Aragón y Castilla. A partir de 1305 Caudete fue teniendo un indiscutible sello aragonés.
En 1240 el castillo de los Capdetes, ocupado por musulmanes, cedió ante el empuje aragonés, dirigido por el comendador de Alcañiz y sus almogávares.
Caudete fue una joya preciada de la corona de Aragón y esto duró más de 450 años.

CAUDETANOS= NOBLEZA BATURRA Y FIRMEZA CATALANA

En la página 53 nos encontramos con el texto del Tratado de Alzmirra, firmado el 26 de marzo de 1244, por el que Villena, Sax, Bugarra y Capdetes pasaron a formar parte del reino de Murcia hasta el 8 de agosto de 1304  y después volvió a Aragón.
En la página 56 se indica que Villena se dio en dote a la infanta doña Constanza, hija de don Jaime, cuando se casó con don Juan Manuel.
La propiedad de la villa  de Villena, su término y señoríos pertenecían de antiguo al infante de Castilla, sin bien la jurisdicción quedó reservada al reino de Aragón.
Como el infante no era vasallo de don Jaime, sino de Castilla, sus herederos recibieron la propiedad y la jurisdicción como legado del infante y de la infanta, y así pasó Villena a Castilla, por costumbre o por negligencia y no por derecho.
Curioso es que Caudete siguiera siendo de Aragón y no pudiera con él la avaricia de Pacheco. Ahora bien, Caudete no pudo evitar el que se les quitara los Alhorines, dejándola reducida a una isla de la Corona de Aragón.
Es significativo destacar que Caudete fue una de las 29 villas del reino de Valencia.
Caudete compró Bogarra (fundada 300 a.C.) y su término a Villena en 1355 y desde entonces la jurisdicción caudetana lindó con Biar y Onteniente, además de hacerlo con Fuente la Higuera, las tres del reino de Valencia.
En 1427 el rey Alfonso V el Magnánimo concedió a Caudete el privilegio llamado DEMANIO, por el que unió a la villa a la corona de Aragón.
Desde su conquista, Caudete perteneció al obispado de Cartagena, pero cuando se eligió sede episcopal en Orihuela (1565), pasó a depender de ella.
La ermita de Santa Bárbara se erigió a 1.150 metros de altitud, para que sirviera de pararrayos y deshiciese las cumbres malignas.
Para pasar de Almansa a Villena y viceversa, había que pagar un importante peaje, de aquí que, en tiempos de Juan Pacheco, los Alhorines se ocuparon por la fuerza. Este hecho fue denunciado por Caudete a los tribunales de justicia en 1482, dando comienzo un pleito, de un Gibraltar caudetano de 50 a 60 Km cuadrados.
Escolano habla en 1696 de una casa pendiente, que dura más de 210 años, entre Capdet, villa de Valencia y la ciudad de Villena, del reino de Castilla. Se recuerdan los documentos que a su favor presentó Caudete en 1482.
En 1622 se ratificó la propiedad de los Alhorines a Villena y con motivo de la guerra de Sucesión se echó tierra al asunto de los Alhorines.
En la página 97 se cita una propuesta interesante: dividir el terreno en dos partes, una para Caudete, a través del margen izquierdo de la carretera que va a Fuente la Higuera y el resto para Villena.
En las páginas 101 y 102 figura como perdió Caudete su independencia municipal por las denuncias que presentó Villena, a raíz de la guerra de Sucesión. Se redujo de villa a aldea y el 11-8-1707 pasó a depender de la jurisdicción de Villena. Dicho cautiverio duró 30 años. El 26-9-1737 se le reintegró los honores de villa, separándola de la jurisdicción de Villena.
Su época murciana estuvo entre 1738 y 1833, año en que pasó a depender de Albacete.
El archivo quedó destruido en el siglo XVIII, faltando documentos relativos a privilegios y títulos concedidos por los soberanos aragoneses y los de la casa de Austria, por lo que empezaron a solicitar copias de los mismos.
Cuando mandó Villena sobre Caudete, les mandó que fomentaran la devoción por Abdón y Senén. Caudete no quiso.  
Las obras del santuario de la virgen de Gracia se iniciaron en septiembre de 1741, contando con la ayuda altruista en 1755 del sacerdote Cristóbal Antonio Marín. La citada casa se consagró en septiembre de 1758.
Caudete siempre se sintió más valenciana que murciana. Seguía usando las medidas valencianas, así como sus costumbres.
(Valencia): barchilla, cántaro, medio cántaro, quartillo.
(Murcia): arroba, fanega, celemín, quarta, vara, libra de 10 y 6 onzas.
Según el R.D. de 30-11-1833, España quedó dividida en 49 provincias y Caudete pasó a Albacete. Lo normal hubiera sido que pasara a Alicante.

En la página 132 se mencionan las guerras carlistas  y citamos los tres periodos:
  De 1833 a 1839 : abrazo de Vergara
  De 1847 a 1849
  De 1872 a 1876
Todo comenzó porque el infante Carlos, tío de Isabel II se negó a reconocerla como reina.
Los carlistas defendían la idea del monarca absolutista y los privilegios de la iglesia. Eran amantes de la tradición, mientras que los isabelinos o liberales pensaban que España debía modernizarse.
Caudete, pueblo de muchos sacerdotes, fue el pueblo más carlista de la provincia de Albacete.

Sobre la desamortización de Mendizábal en 1835, indicar que los Frailes Capuchinos (Convento de la Concepción) y los Carmelitas (San José) fueron despedidos.
Antonio Belmar, de Alpera, compró los capuchinos y regaló a Caudete la fuente de la plaza del Carmen.
La mayoría de edad de la reina Isabel II se produjo en 1843. En 1868 se encontraría sola y sin prestigio. Los partidos se multiplicaron y los bandos progresista y moderado se dividieron en pequeños grupos.
En la página 141 se indica la necesidad de que Caudete debía pasar al parido judicial de Villena y así se trató el 15-12-1861 en una reunión en la que participaron todas las fuerzas vivas de la población. Se nombró una comisión encargada de planificar y solicitar al gobierno de S.M. el traslado a Alicante.

De la Revolución a la Restauración (1868-1874).
La revolución de 1868 aumentó el desconcierto. Nadia sabía qué hacer. Primero se ensayó un gobierno provisional, después se instauró la monarquía de Amadeo I, tras ella la República y finalmente se volvió al camino tradicional, restaurando en el trono a los Borbones en la persona de Alfonso XII, hijo de Isabel II, quién fue proclamado por el general Martínez Campos el 29-12-1874 y reinó hasta 1885.

En 1876 finalizaron las guerras carlistas y don Carlos tuvo que salir de España. No obstante, el tradicionalismo continuó existiendo, primero carlistas, luego jaimistas y así fueron viviendo hasta que en 1936, los que quedaban, se pusieron a favor del Movimiento Nacional.
Caudete fue claramente carlista. Hay que recordar que don Francisco Albalat ocupó puestos importantes en el campo de don Carlos VII.



Caudete, por Pérezgil


En 1879 se construyeron las carreteras de Fuente la Higuera y a Yecla.
A finales del siglo XIX Caudete tenía 5.000 habitantes.
En 1888 se construyó el mercado de abastos y el cuartel de la guardia civil se trasladó al final de la calle El Molino.
En 1893 se acordó la instalación del telégrafo.
El alumbrado público se instaló en 1895, 100 bombillas de 10 bujías, a cargo de la Sociedad eléctrica Caudetana.
En la página 157 se cuenta la trayectoria militar del cabo Olivares, que fue uno de los últimos de Filipinas.

En 1896 la cosecha de uva ascendió a 800.000 arrobas, que producían unas 400.000 de vino, equivalente  a 64.000 hectolitros, cantidad que colocaba a Caudete en el primer lugar absoluto y relativo de la provincia en el aspecto vinícola, incrementándose dicha cantidad con más de 400.000 arrobas de uva que compraron los bodegueros caudetanos a cosecheros de Montealegre y pueblos circunvecinos, subiendo la elaboración de vino a más de 600.000 arrobas o 96.000 hectolitros.
De 1896 a 1900 había 36 bodegas de nueva construcción, 7 fábricas de alcohol y 11 molinos de agua.
En 1898 se construyó el Círculo Deportivo Caudetano.

La página 162 trata de la construcción del barrio de San Francisco con 60 casas y en 1910 la construcción de la plaza de toros con tres pisos y 12.000 asientos, que se redujeron a 8.000 asientos. Después se construyó el chalet de “El Paso” con una extensión de 365 tahúllas. Todo lo realizado fue obra de don Francisco Albalat Navajas, conde de San Carlos y como última gran obra, la iglesia, hoy parroquia de San Francisco, cuya construcción es un  ejemplo de modernismo ecléctico, de influencia bizantina, mudéjar e italiana. Esta iglesia fue construida entre 1907 y 1908, para que sirviera de panteón para el Conde de San Carlos y su primera esposa, la francesa Hélène de Saint Aymour, Baronesa de Caix.
En 1908 se construyó el asilo de San Juan Evangelista.

En la página 164 encontramos varios datos curiosos que destacamos seguidamente:

  Director de la banda: Francisco Serrano Sánchez
  Homenaje a Luis Golf, que logró en 1736 la independencia de Villena.
  Se restableció la feria, desaparecida durante la cautividad de Villena.

Y a continuación unos datos del capítulo “Caudete en la actualidad”, referidos a los años 50 (1955) del siglo XX.
  Caudete dista 107 km de Albacete.
  Linda con Almansa, Yecla y Villena.
  Su extensión superficial es de 143,21 km2 y 8.393 habitantes.
  Villena tiene 337,11 km2 y 20.110 habitantes.

El sur del término es un paraje muy humífero, por tener el suelo formado por arrastres de aguas y que antiguamente iban a  parar a la laguna de Villena y posteriormente al Azarbe o Acequia del Rey, que se construyó para desaguar dicha laguna y que desemboca en el rio Vinalopó.




El Real, por Torres Cotarelo


 “Introducción del libro” Caudete, pérdida de sus fueros del reino de Valencia, escrito por Andrés Bañón Martínez, 1996.

Tras destacar la sucesión de generaciones que escribieron la historia de Caudete, le encantaría abrir un foro en el que pudieran ser oídas las voces de las generaciones caudetanas del siglo XVIII.
La historia de Caudete está íntimamente ligada a la del reino de Valencia. En el siglo XVIII corrió la misma suerte que el reino. Hasta 1707 fueron muchos los logros conseguidos tanto en el reino como en Caudete. La prosperidad municipal como villa real de Valencia fue amada y transmitida de generación en generación desde 1240.

Bañón transcribe las páginas 32,33 y 34 del libro titulado Historia verdadera de María Santísima de Gracia, escrito por el presbítero caudetano Francisco Díaz Alcover y editado en 1922. 

En dichas páginas figuran relatados todos los privilegios que le fueron concedidos a Caudete, remontándose a 1329 y acabando en 1707.
Todos estos fueros formaron, en su conjunto, el cuerpo de Doctrina Privada de la Villa. Por ellos se gobernaban y se resolvían las cuestiones vecinales, herencias, disfrute de riegos, fiestas, etc.…; pero hubo cuatro privilegios fundamentales que destacaron sobre el resto:

INSACULACIÓN, FERIA, VOTO EN CORTES Y EL DEMANIO.

El de “insaculación”  consistía en el nombramiento, por sorteo, de los cargos públicos.
El de “feria por quince días” significó en el siglo XIV una transcendental conquista económica. Caudete ayudó a Pedro IV, rey de Aragón y Valencia en las luchas por la reincorporación del reino de Mallorca entre los años 1339 y 1343 y obtuvo, unos años después, esta recompensa.
Era la única feria por quince días que se celebraba en el largo camino entre Valencia y Murcia.
En 1575 Felipe II concedió el poder realizar mercado semanal todos los viernes.
En 1707 se perdió el privilegio de la “feria”, con motivo del cautiverio de Villena.
A través del “voto en cortes”, a través de un Síndico Procurador General se defendían los intereses caudetanos personalmente en Valencia. Este voto procedía desde que el rey don Jaime I le otorgó el título de villa real, juntamente con las ciudades de Valencia, Játiva, Orihuela y Alicante y otras 29 villas reales.

Acerca de la reconquista de Caudete

            Estos datos los tomamos del libro Historia verdadera de la Virgen de Gracia y en su página 30 dice el autor:

Cupo la restauración de Caudete por 1238, según unos, o por los años 1240 según otros, al ínclito rey don Jaime I de Aragón, llamado el Conquistador, el cual sabiamente dispuso, que el comendador de Alcañiz con otros comendadores de la orden y buena compañía de Almogávares, cayese sobre la villa de Villena (ahora ciudad) y la hiciese pagar caro la resistencia que había manifestado a sus órdenes.
Apenas se aproximaron a ella las valientes tropas del rey don Jaime, cuando hicieron una bastida delante y causaron tanto estrago en los moros, que se vieron precisados a relacionarse por medio de embajadores con el Rey y ofrecerle poner la villa a disposición de sus Comendadores, si era así su real disposición, y constándoles de su expreso mandato, no esperaron a probar los rigores de un conquistador enojado; sí que al punto realizaron su rendición y entrega a los frailes de Calatrava por el infante don Alfonso de Castilla de mano del rey don Jaime. Poco después se rindieron al mismo Sax, Bogarra y los Caudetes.
En el nombre de Caudetes están comprendidos la villa de Caudete, Almizra cerca al pie de la sierra de La Lazara, Oliva sobre la ermita del Rosario, Los Tres Puntos en el collado de San Cristóbal y Santa Ana, Bogarra con una gran torre en el centro de hermosa vega y otro Lugarcillo en la cercanía de la ermita de Nuestra Señora de Gracia. Estos últimos cinco pueblos perecieron por la injuria de los tiempos, pero de todos ellos dan testimonio los antiguos y debajo de su fe antiquísimos escritos.
De todos los cinco era cabeza Caudete, villa tan antigua, que el historiador Escolano la hace existente en tiempos de gentilidad, y aduce en abono de su fundada opinión (Lib. IX, Columna 1285 de su historia).




Ermita de la Virgen de Gracia, por Rafael Requena


Hasta aquí, el resumen que he realizado de los tres libros indicados, cuya finalidad no es otra que conocer algo más la tierra de mis cuatro abuelos caudetanos (ya fallecidos), a quienes les dedico este trabajo:

Joaquín Sánchez Requena
Belén Amorós Pérez
Jaime Huesca Díaz
María Gracia Agulló Bañón


Joaquín Sánchez Huesca

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