Páginas

Siglo XVIII, Noticias relacionadas con Villena


Siglo XVIII, noticias de prensa relacionadas con villena

Correo literario de Murcia que principió el 1-9-1792 sobre varios asuntos correspondientes a  la política, física, moral, ciencias y artes.



Correo de Murcia, Nº 66, del martes 16-04-1793

Capítulo XXII de la Historia de Murcia-El Tratado de Alzmirra

            Con estas nuevas, se convinieron el Rey de Aragón y su yerno en Alzmizra, donde se hallaba el Monarca, y en  los Cabdetes, donde el Infante tenía colocadas sus tierras; en esta vista acompañaron al Rey,  según Zurita[1]y Cascales[2], don Guillén de Moncada, el Maestre de Espital, don Ximen Pérez de Arenos Carroz, señor de Rebolledo, y algunos caballeros de la Casa Real. Al Infante los Maestres del Temple, hoy de Uclés, don Diego López de Haro, Señor de Vizcaya, y otros Ricos-hombres, y Caballeros de Castilla y Galicia.
            Habiéndose visto ambos, y hablado en el campo, el Infante se partió al Real, a fin de ver a la Reyna, lo que consiguió, y después mandó el Rey entregasen a su yerno dicha villa de Almizra y su castillo. El Maestre dee Uclés, y don Diego López de Haroi, que acompañaban a don Alonso, suplicaron al Rey le diese la Villena de Xatiba, pues sabía muy bien la había ofrecido por Dote a su hija la Infanta, en los tratados ajustados por Diego García. A esta súplica respondió de consulta con la Reyna, y los Ricos-hombres, que dixesen al Infantye, que no pensase en tener a Xativa, ni otra cosa de su Señorio, pues nunca prometió nada de esto, y que quando él casó con la Reyna Leonor su tía, no se le dióp con ella tierra ni dinero, y que así no se hallaba obligado a dar en Dote con su hija más de lo que él recibió del Rey de Castilla.
            Insistiendo en esta demanda, se desazonó el Rey, pues las súplicas pasaron a amenazas, y al fin por la mediación de la Reyna, del Maestre, y de don Diego López de Haro, se convinieron el Infante y su Suegro, en que partiesen la tierra conquistada, por los antiguos límites de los Reynos de Valencia y Murcia, entregando a su yerno la Ciudad de Villena, Sax, los Cabdetes y Bugarra, y éste a su suegro a Enguera y a Muxen. La división de los límites fue de este modo, á Murcia se adjudicaron las poblaciones de Almansa, Sazaazul, y el rio de Cabriol, ó Cabriel, y al de Valencia, Castalla, Biar, Relleu, Saxona, Alarch, Finestrach, Torres, Polop, y la Muela cercana a Aiagues, y Altea, con esto quedaron convenidos, partiendo el Rey a Xatiba (que luego la tomó) y el Infante a Murcia.
            Luego que fue llegado a Murcia tubo cartas de su Padre el Rey don Fernando, que se hallaba en el cerco de Sevilla tiempo había, que le pedía socorro. Con cuya novedad se puso en camino, y uniendo sus fuerzas a las que había enviado el Rey don Jayme, y Mahomad Rey de Granada, Vasallo de don Fernando, consiguió el Rey Católico la rendición de Sevilla, y su Alcazar, éste, lunes 23 de Noviembre, y aquella Martes 22 de Diciembre de 1248. Murió el Rey don Fernando en dicha Ciudad a 30 de Mayo de 1252.

  
Correo de Murcia - Correo literario de Murcia, sábado 04-05-1793

Nº 71, capítulo XXIII de la Historia de Murcia - Apoyo de don Jayme I

            Recibida que fue la Embaxada del Maestre por el Rey don Jayme, dispuso un numeroso exertico, con el que baxo a la guerra contra los rebeldes de esta Ciudad, para la que el Papa Clement IV concedió Bula de la Cruzada a los que se hallasen en ella, cuya publicación hicieron los Obispos de Tarragona y Valencia. Los Capitanes destinados para el Exercito, fueron los dos Infantes hijos de don Jayme, llamados don Pedro y don Jayme: don Ramón de Cardona, y don Ramón de Moncada; ya por medio de estos o por las negociaciones del Rey, de día en día se iban entregando los rebelados de Villena, Elda, Castillo de Petrel, Nompot y Alicante, pasando de esta Ciudad a la reconquista de Murcia, en cuyo tiempo se hallaba el Rey en compañía de los dos Infantes, y el Obispo de Barcelona; tal eran sus dadibas, que atendidas por los de Elche, como del buen trato, y cariño que mostraba a todos los Pueblos que antes de intimarles se rindiesen, lo hicieron ellos, y sin dar lugar a que se presentase el Exercito entregaron la Torre que llaman de Calahorra, dexando en ella al Obispo para que no talasen la Vega.
De estas inmediaciones pasaron los nuestros a las cercanías de Orihuela, donde se presentó un hijo del Arraez de Crevillente, el que viendo preso a su Padre por el Rey de Castilla, pactó entregar la Villa al Rey don Jaume, y entregarle los Castillos, lo mismo que executó.
Con suavidad y cariño fue reconquistando en breve todos los que se habían rebelado, desde Villena hasta Alicante y Orihuela; permaneció en esta Ciudad como unos ocho días, y en este tiempo se le presentaron dos Almogavares de Lorca a media noche, los que dieron la noticia que los Moros venían por parte del Rey de Granada a socorrer a Murcia con ochocientos Ginetes, y dos mil peones bien armados, y mas, dos mil Acemilas cargadas; los mismos que habían pasado a puestas de Sol por Lorca.

[1] Libro 3 de los Anales cap.44
[2] Discurso I.cap. 13

No hay comentarios: