Páginas

Acerca de "La Barca del Santuario" en el santuario de Las Virtudes en Villena

En 1927 se editó el Romancero Villenense escrito por el villenense don Gaspar Archent Avellán, canónigo de la catedral metropolitana de Valencia.

En sus páginas figuran trabajos realizado por el citado y están relacionados con la historia, tradición y leyenda de Villena.

De todos ellos, destacamos en esta ocasión el titulado "La Barca del Santuario", y lo complementamos con el artículo que sobre dicha historia publicó el Conde de Roche en El Diario de Murcia, nº 3224 y fechado el 1 de febrero de 1888.



LA BARQUILLA  DE STA. MARIA DE LAS VIRTUDES, DE VILLENA

Hace más de trescientos años que la piedad del valeroso capitán don Juan Martínez de Olivencia, puso en el templo dedicado a la patrona de Villena, Ntra. Sra. de las Virtudes, un barquito muy pequeño, de cuero, que se ha conservado allí con respeto hasta hace muy poco tiempo.

Recientemente y con motivo o pretexto de ciertas obras de reparación o restauración, ha sido relegado a un oscuro rincón de la sacristía del antiguo convento de Religiosos Agustinos. Este hecho, que muchos calificaron de insignificante, me ha traído a la memoria algo de lo que yo había leído años ha, en mis viejos y amados papeles, y buscando otra vez y coordinándolo lo mejor que pueda, voy a extractar y a copiar la curiosa historia del Barco de Cuero.

 El capitán don Juan Martínez de Olivencia sirvió al Sr. Emperador Carlos V y al Rey Felipe II, y no hubo riesgo a que no se expusiese, con admiración de aquel siglo tan lleno de hombres sobresalientes y venerados por su valor;  hizo hazañas tan grandes y servicios tan distinguidos a la corona y a la  religión, que le adquirieron una reputación muy alta, y especialmente en el año de 1565 en el famoso cerco que puso el Turco Solimán con su grande armada a la ciudad y a la isla de Malta.

 En esta ocasión, con despachos de don García de Toledo, virrey de Galicia y capitán general de la armada católica, fue  y entró tres veces en ellas. Encubierto al abrigo de la oscuridad de la noche, reconoció el campo enemigo, con gran peligro de su vida; estuvo muchos días reconociendo las disposiciones que daba el turco a sus tropas para asegurar la felicidad de aquel por fiado cerco, con la toma de la isla y destrucción de la fe católica en ella; y en una barquilla muy pequeña de cuero entró a dar razón de palabra al Gran Maestre. Con estos servicios pudo entrar la armada del rey Felipe II y ser socorrida la ciudad é Isla de Malta, rechazado el enemigo y exaltada la religión por medio de los socorros de su majestad.

Todo lo dicho,   que  solo es una sombra o ligera idea de lo que hizo aquel valiente capitán, está justificado y autorizado con el sello del soberano, que así lo asegura en un Real Privilegio despachado en Aranjuez a 20 de octubre de 1567; en el cual,  Felipe II, haciendo expresión muy puntual de sus grandes servicios, se dignó para memoria de tan señaladas acciones, aumentarle al escudo de sus antiguas armas la Barquilla, con que hizo tan distinguidos servicios en aquella empresa.

La misma Barquilla original con que dicho capitán se  distinguió en esta empresa con tanto honor de la nación,  la presentó en acción de gracias a María Santísima de las Virtudes, patrona de la ciudad de Villena, su patria y allí se ha conservado más de trescientos años para monumento y memoria de los favores que se dignó dispensar a las armas católicas en una ocasión que se vio tan expuesta a  peligrar la religión en aquella Isla, y para perpetuo reconocimiento a la posteridad de aquel famoso capitán, por haber sido, aunque débil instrumento, el medio para superar las más graves dificultades con acciones tan ventajosas y extraordinarias, como llenas de riesgos, en servicio de la religión y del rey.

Aquí concluyo esta para mí interesante relación que se Leerá con gusto aquí en esta ciudad, otro tiempo cabeza del Reino murciano,  por tratarse de un ilustre paisano que merece, por lo menos, que no lo tengan en olvido los villenenses.

P. - EL CONDE DE ROCHE
Murcia 31 de Enero de 1888




1 comentario:

Juan Vives Bravo dijo...

Gracias Chimo por tu interesante trabajo y te remito a este otro referente al cspitsn villenende de mi blog. http://juanvives.blogspot.com/2010/10/existen-en-villena-dos-personajes-de.html?m=1