Páginas

Centenario de la Coronación de la Virgen de las Virtudes 1923-2023 - Capítulo I


Iniciamos un nuevo apartado en éste blog que dedicamos a la celebración del Centenario de la Coronación de la Virgen de las Virtudes, patrona de Villena y que tuvo lugar en la mañana del 6 de septiembre de 1923.

A través de sucesivos capítulos iremos aportando noticias que fueron apareciendo en el boletín La Corona, que con tal motivo se publicó.

Nuestra intención es dar a conocer otro aspecto más de la historia de Villena, en este caso centrado en el apartado SOCIEDAD Y RELIGIÓN en Villena.


Resúmenes del boletín La Corona,  publicado de septiembre de 1921 a agosto de 1923 con motivo de la Coronación de la Virgen de las Virtudes.

 

Si bien, 1923 fue el año de la coronación, la idea se gestó cuatro años antes. Su promotor y director fue el canónigo villenense Don Gaspar Archent Avellán.

Don Gaspar nació en Villena en 1877. Inició sus estudios en el seminario de Murcia, pasando pronto al Colegio Español de Roma, en donde terminó su carrera.

Estuvo de párroco en Santa María de Cartagena, fue canónigo lectoral de Orihuela y más tarde de Valencia. Se distinguió notablemente por su elocuente oratoria sagrada.

Destacó en varias facetas literarias, entre ellas el periodismo local. Le cautivó una idea grandiosa: La Coronación Canónica de Ntra. Sra. De las Virtudes y puso todo su afán y entrega para hacer viable el intento.

De septiembre de 1921 a agosto de 1923 dirigió la publicación de un boletín mensual que tituló LA CORONA. Son 23 boletines y 230 páginas de contenidos, cuya finalidad era la de ir informando de todos los preparativos, donativos, etc., complementado con artículos referidos a la historia de Villena, centrados en sus aspectos religiosos. Algunos números de La Corona fueron redactados en su totalidad por su pluma y es justo reconocer que el entusiasmo que puso a su encomiable tarea, prendió en todos los sectores de la población  e hizo posible la fecha histórica del 6 de septiembre de 1923: La Coronación de la Virgen.

            Hemos realizado una selección de algunos artículos y a continuación ofrecemos un resumen, con los aspectos que hemos considerado  más interesantes.

Santuario, Ca.1920

Las Coronas de la Virgen de las Virtudes, por Salvador Avellán. Publicado en el Boletín nº 1, de fecha 1 de septiembre de 1921

 

“Dos son las coronas de nuestra Patrona de las que se tenga noticia fuera de la que tallada en su escultura y que apenas se distingue.

La primera, llamada imperial, fue regalada por el Ilmo. Se. D. Juan Piñero, Obispo de Calahorra y la Calzada, que fue bautizado en la Parroquia de Santiago de esta ciudad en 1594, fue nombrado Obispo en 1642 según carta al Cabildo de beneficiado de la misma y la regaló antes de 1647 en que murió: fue hermano suyo Fray Adeodato, Prior de las Virtudes en ese tiempo.

La segunda que es la que hoy ostenta, fue regalada por Don Pedro Lucas Pinero, presbítero nacido en Villena y bautizado en Santiago en 1663. Fue Doctor en Teología, beneficiado de Santa María, secretario de Don Carlos de Borja. Patriarca de Indias, y cuya donación debió de ser antes de 1696 en que consta su muerte en temprana edad. El peso de las coronas actuales y rostrillo es de 48 onzas castellanas….”.


Juan Piñero Osorio

Retrato de la escuela sevillana. Óleo sobre lienzo con unas medidas de 89,9 por 62,3 centímetros. Este cuadro se vendió por 2.000 libras (2.316 euros) en una subasta de la Casa Bonhams de Londres. Corresponde a Juan López Piñero Osorio, natural de Villena que fue obispo de Calahora y la Calzada, desde el 13 de julio de 1.643 hasta el 24 de diciembre de 1.647.


 

Villena y la Inmaculada, El Voto. Publicado en el Boletín nº 4, de fecha 1 de diciembre de 1921

 

“En Villena tenemos pruebas inequívocas relacionadas con el misterio de fe de la Concepción Inmaculada de María, muchos siglos antes de la declaración dogmática.

En 1551 Dª Catalina Ruiz de Alarcón al fundar sus capellanías en la Parroquia de Santa María, lo hace bajo el título de la Concepción y encarga a los Capellanes que celebren con culto especial la fiesta de la Inmaculada.

D. Pedro de Medina en 1554 erige el hospital de esta Ciudad bajo el título de la Concepción cuya imagen se venera en el altar mayor de su iglesia.

Dª Juana Domene, a mitad del siglo XVII, dedica a este misterio unas de las cuatro capellanías que fundó en la parroquia de Santiago.

Desde primeros del siglo XVIII hasta hoy, el Ayuntamiento viene celebrando en la citada parroquia de Santiago, una función solemne con sermón en honor de la Inmaculada.

Después de la definición dogmática, en 1868 se fundó por primera vez, en la iglesia de la Congregación, la Asociación de Hijas de María Inmaculada que, después de extinguirse, renació con mayor empuje en 1878 y desde entonces viene celebrando cultos solemnísimos en honor de la Purísima, entre ellos en novenario con sermones que anualmente se le consagra en dicha iglesia de la Congregación.

Cuatro imágenes de María Inmaculada reciben culto público en Villena: la que aparece encima del retablo mayor de Santiago y que fue colocada por D. Pedro de Medina a mediados del siglo XVI, la que se venera en el altar del trascoro de la misma parroquia de Santiago, la del Hospital y la de la Congregación, pero es indudable que siendo la Orden Franciscana la que más se ha distinguido por la devoción a la Inmaculada, alguna otra imagen más existiría, que no ha llegado hasta nosotros, en los dos conventos que de dicha orden había en Villena, el de San Francisco y el de Santa Ana.

Pero el testimonio más elocuente de fe de nuestro pueblo en la Concepción Purísima de la Virgen lo Tenemos en EL VOTO.

En el primer tercio del siglo XVII y principalmente durante el reinado de Felipe IV, es cuando se señala la meta del fervor concepcionista en España, que se manifiesta de un modo especial con la práctica del voto promesa y juramento de defender la concepción sin mancha de María.

Comenzó por hacerlo la Universidad de Valencia y su ejemplo fue seguido por las demás universidades y por las ciudades más importantes de España.

Al llegar al año 1624, Villena no pudo permanecer impasible ante ese gran movimiento mariano que implicaba el reconocimiento de la gloria más pura y el honor más brillante de la Madre de Dios.

En efecto: el día 24 de marzo de 1624, estando todo el Clero de esta Ciudad junto y congregado en la capilla mayor del Convento de Nuestra Señora de las Virtudes, habiendo ido a ella procesionalmente con el Concejo, Justicia y Regimiento de dicha Ciudad en forma de Ciudad, como lo tienen de costumbre, después de acabada la Misa Pontifical que dijo Su Señoría D. Fray Antonio Tejo, Obispo de Cartagena, el dicho Clero hizo el voto y juramento de la Purísima Concepción de Nuestra Señora en manos de dicho Sr. Obispo.

Y no se limitan a hacer el voto personal los sacerdotes que a aquel acto asistieron, sino que además hacen ley, estatuto que valga y tenga fuerza para siempre, que en ningún tiempo sea admitido a ningún beneficio, capellanía, ni otra renta, ni oficios eclesiásticos, desde el primero hasta el último, el que no hiciere el mismo juramento, obligándose a que pública y particularmente defenderá este parecer.

 

De la solemnidad e importancia de este acto tenemos testimonio inconcuso en el hecho de venir el Prelado Diocesano a recibir el voto y celebrar de Pontifical y además por las palabras que constan en la misma acta del voto donde se dice que además del Concejo, Justicia y Regimiento en forma de tal, se halló presente toda la clerecía y muy gran concurso de gente que se halló en la dicha iglesia, ansí de esta ciudad de Villena como de otros lugares circunvecinos a oír los divinos oficios y al dicho voto y juramento.

Es indudable que en la relación que se hace en la copia del acta del voto que ha llegado hasta nosotros se habla tan solo del voto del clero.

Pero, ¿no lo haría también la Ciudad?

Ciertamente que no nos consta esto de una manera indubitable como ocurre respecto del clero, pero no faltan razones para creer que también lo hiciera la Ciudad y acaso aquel mismo día, porque solo así se explica que a un acto que iba a realizar el clero en manos de su Obispo, acudiese toda la Ciudad en masa llevando al frente a sus autoridades y que ese acto tuviese

Tal resonancia que concurriese al mismo, gran concurso de gente de otros lugares circunvecinos.

Pero fuese en el mismo día o en otro, parece cierto que nuestro pueblo hizo también el mencionado voto pues desde entonces quedó establecida la “Fiesta del Voto”, que anualmente se celebra costeada por el Ayuntamiento y se obligaba antiguamente a que acudiese a dicha fiesta el cabeza de cada familia, obligación que más tarde se mitigó reduciéndola a la asistencia de un individuo de la familia, fuese el que fuese. Además durante mucho tiempo estuvo mandado que no se confiriese cargo alguno del Concejo al que no hiciese el mismo voto y juramento…

Todo hace presumir que Villena, regida entonces por un clero tan numeroso y tan celoso que se apresuró y se adelantó al de muchas otras ciudades de España, secundaría este hermoso movimiento y haría también su voto en defensa de la Inmaculada.

Lo que sí queremos recordar en este artículo, es que dentro de poco más de dos años, el 25 de marzo de 1924 se cumpliría el tercer centenario del voto…”.


 

Nuevo instituto en Villena de las Hermanas del Calvario. Publicado en el Boletín nº 4, de fecha 1 de diciembre de 1921

 

Se da cuenta de la ceremonia religiosa que el día 21 de noviembre de 1921 tuvo lugar en la iglesia del Calvario, de profesión religiosa de las Hermanas de aquella casa,  en la que las beneméritas hermanitas del Calvario, por su labor de todos los días en las escuelas donde reúnen a los niños de aquella barriada, recibieron de su Santidad el otorgamiento de instituto religioso a su centro escolar.

Para ello y tras conseguir los permisos necesarios, se refundieron con las Religiosas de María Inmaculada para la Enseñanza.

 

Profesaron las hermanas María Mercedes Vilar de S. Matías, María Consuelo Andújar de S. Pedro, María del Carmen Esténaga de S. Bartolomé, María Dolores Burguillos de S. Tadeo, María Josefa Esperanza de Alhama de Santiago que ya desde ese día pertenecen al Instituto de María Inmaculada para la Enseñanza.

Fueron apadrinadas las profesas por D. Tomás Giner y Dª Dolores Victoria de Giner; D. José Carrera y Dª María Gracia Gil; D. Ginés García y la Srta. Virtudes García; D. Francisco Avellán y la Srta. Ángeles Avellán y Don Francisco Hernández y la Srta. María Hernández.

La ceremonia resultó brillantísima. Recibió los votos y predicó elocuentísimamente en la Misa en Rdo. P. Juan Oteo, Superior en Cartagena de los Misioneros del Corazón de María.

Entre los asistentes al acto vimos a la Madre Luisa LLoret de S. Juan, Superiora general del Instituto; al celoso Arcipreste D. Manuel Nadal, al bondadoso párroco de Santa María D. Francisco Griñán y demás señores sacerdotes de la población; representaciones de todas las casas religiosas  y un gentío inmenso que llenaba completamente el templo.

Después del acto, los invitados fueron obsequiados por los padrinos con un espléndido almuerzo.

No tardarán en conocerse en Villena los maravillosos efectos de esta fusión, pues sabemos que se abrigan grandes proyectos y ya se habla de la instalación de clases de lujo para las niñas de familias acomodadas y aún de la apertura de un internado que si en el orden físico reuniría en aquel sitio condiciones higiénicas inmejorables por ser lugar de soledad y retiro, sería también el más a propósito para la cultura del espíritu y debida formación del corazón de la mujer, que de esos centros sale ya templado para las futuras luchas de la vida.

Al dar la bienvenida a las nuevas religiosas, felicitamos a las antiguas Hermanas del Calvario deseándoles toda suerte de prosperidades en el nuevo Instituto”.




continuará...

1 comentario:

pascual ribera hurtado dijo...

Extraordinario Chimo.Cuantas cosas y datos contados en una sola página.