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"Antigüedad de los nombres de algunas calles de Villena”, Gaspar Archent-canónigo, en el programa de Fiestas Villena 1941,

         Entre los escasísimos apuntes, coleccionados por el inolvidable don Salvador Avellán, presbítero, que lograron salvarle de la horda destructora del marxismo, hay unos datos sumamente curiosos sobre la antigüedad de los nombres de algunas calles de nuestro pueblo, que hoy se publican por primera vez, cronológicamente ordenados.


En 1420 existía ya la plaza pública en el mismo lugar que hoy ocupa. Posteriormente se llamó plaza de las Carnicerías y en ella había una casa llamada de doña Catalina, acaso de doña Catalina Ruiz de Alarcón, que fundó los beneficios de Santa María.

La calle o plaza de Santa María existió ya en 1464 y en 1492 la calle Mayor y la de San Antón.

En el año 1500 la plaza situada detrás de las actuales Casas Consistoriales se llamaba de Hernando de Medina.

En 1503 se habla de los bancales en la Losilla, cerca de las “casas del Obispo”.

En 1516 existe ya la calle de Palomar y en 1525 la calle Baja en la cual había en 1525 una escuela pública cuyo maestro cobraba cuarenta reales de sueldo anual.

La calle de la Rambla es nombrada ya en 1534.

En 1570 se autoriza la construcción de varias casas en el ejido de la puerta de San Sebastián.

En 1575 se habla de la calle Nueva, y el trozo comprendido entre la misma y la plaza del Rollo se llamaba en 1608 calle pública Nueva.

También en 1575 se nombra el arrabal de la Trinidad y en 1595 el arrabal mayor, distinto del menor que era el de Zarralamala.

A finales del siglo XVI y para ampliación de la plaza de Santiago cedió una casa Alonso R. Navarro, padre del beneficiado y teniente-arcipreste don Bartolomé Navarro.

En 1605 ya se nombra la plaza del Rollo.

En 1607 se habla de la Cruz de la Losilla, el barrio de Onil y la Puerta de Biar. Dicha cruz era el “Humilladero de las Mellinas” que se levantaba a la salida de la citada Puerta de Biar, y que fue erigido en honor de dos señores principales de Villena, cuyos nombres no han llegado hasta nosotros, aunque sí su apellido, que era el de Mellinas. Sucumbieron ambos heroicamente peleando contra los de Biar en aquellas luchas fratricidas entre Castilla y Aragón en las que Villena hubo de tomar parte importantísima en diferentes ocasiones por ser población fronteriza entre ambos reinos.

En 1616 ya existía la Corredera pues se autoriza la edificación en dicha calle de una casa junto a la muralla que pasaba frente a la actual iglesia de la Congregación; y en 1686 había en la misma calle un Hospicio junto a un horno.

¿Sería el horno del paso que muchos hemos conocido en el sitio que hoy ocupa el Pasaje Candel?

En 1624 se nombra la calle de los Cuatro Cantones donde había un pozo concejil.

La calle de Parrales se llamaba “partida de Parrales” y ya existía en 1646; en 1670 la calle del Ciervo, la del Hilo en 1671, la de Quevedo en 1685 y en el mismo año la del Chicho, que antes se llamaba del Capitán.

En 1689 existía la calle de doña Isabel en la que una de sus aceras, quizá la única de entonces, estaba formada por postigos de la Corredera.

En 1760 se habla de bancales situados en la Puerta de San Sebastián, pertenecientes al vínculo de Cascante.

Finalmente en 1800 la calle del Cojo, que antes se llamaba de Carniceros, toma su nuevo nombre de un tal “Martín el cojo” que en la misma vivía.

Hasta aquí los datos que conocemos sobre nombres antiguos de calles y plazas de Villena.

“Apuntes para un cancionero popular villenense” - Villena, 1929

     “Apuntes para un cancionero popular villenense”. 

Transcribimos seguidamente el contenido íntegro de dicho artículo publicado en la prensa villenense de aquella época. Su contenido es muy interesante, vale la pena leerlo y por qué no, cantarlo.


Es indudable que el pueblo es el gran poeta y que la poesía musical es, como dice Ricardo León, “la poesía natural, sin artificios, ni dobleces; el sentimiento puro tal como sube del corazón a los labios; la voz sin nombre ni dueño, que aun cuando brota de un personal sentir, viene como la lengua misma, a ser de todos por la virtud de su propia sinceridad”.

El sabio maestro don Francisco Rodríguez Marín dice, hablando de los cantos populares: “así como todo el pensar de un pueblo está condensado y cristalizado en sus refranes, todo su sentir se halla concentrado en sus coplas. ¿Queréis saber de que es capaz su corazón? Escuchad su cancionero, termómetro que marca fielmente los grados de su valor afectivo”.

“El pueblo narra su vida entera en larguísima serie de coplas: coplas solemnizan el bautizo del hijo…con sus coplas arrúllale el sueño la enamorada madre…cantando aprende el hijo del pueblo a rezar y a leer, y cuando llega la sonriente primavera de la vida y se abre la flor del alma y el amor tocándola con sus alas de mariposa, le hace sentir inefables estremecimientos, rómpase entonces el copiosísimo venero de la inspiración y esperanzas, vacilaciones, ternezas, celos, pesares de la ausencia, burlas del desdén, acibares de odio, todo eso y mucho más brota a borbotones del manantial inagotable de la popular poesía.”

Estimulados por las hermosísimas frases de estos dos eminentes literatos, sentimos vivos deseos de bucear en el corazón de nuestro pueblo, a fin de conocer el genuino sentir de Villena a través de sus coplas, y por nuestra mente cruzó la idea de formar un Cancionero popular villenense y hasta llegamos a dar los primeros pasos en esta obra, viéndonos precisados a cejar en nuestro empeño, por juzgarlo muy superior a nuestras fuerzas, confiados en que otra pluma mejor cortada pueda algún día llevar a cabo esta empresa.

Como fruto de aquella tentativa ofrecemos hoy para el extraordinario de Patria Chica estos ligerísimos “Apuntes”, que no son más que una débil muestra de la riquísima cantera del  folklore villenense, de la mina inagotable de los cantares o coplas de nuestro pueblo.

Coplas locales

       Llamamos así a aquellas en que se citan o nombran sitios, lugares, monumentos o asuntos puramente villenenses.

           Y comenzaremos, como homenaje a nuestra queridísima Virgen de las Virtudes, con una copia en que se le nombre juntamente con las patronas de otros pueblos circunvecinos:

 

En Villena las Virtudes,

En Caudete la de Gracia,

En Yecla la Concepción

La de Belén en Almansa.

 

            Siguen las copias a los grandes templos parroquiales y a sus elevadas torres:


Tres cosas tiene Villena

que no las tiene Caudete:

Santa María, Santiago

y la plaza de entre dos fuentes.

 

Tres torres hay en Villena,

yo te diré las que son:

Santa María, Santiago

y la torre “El Orejón”.

 

            Desgraciadamente esta última torre hace ya muchos años que desapareció y por eso no se canta ya la siguiente copla tan típica y castiza:


El Orejón de Villena

dicen que no tiene orejas;

ayer tarde se las vide

y las tenía como tejas.

             No les falta copia correspondiente a las humildes ermitas:

 

Santa Bárbara en un alto,

Santa Lucía en una cuesta

y el glorioso San Benito

que está en medio de la huerta.

 

            Ciertas calles y lugares de nuestro pueblo han sido siempre punto de cita y concurrencia donde se juntan los hombres, muchísimas veces con el único objeto de perder el tiempo, permaneciendo largas horas alejados de sus hogares. Inútil es decir que tales sitios y calles no pueden ser bien vistos por las mujeres hacendosas y caseras que manifiestan su enfado cantando mientras están entretenidas en sus faenas domésticas.

 

Adiós, la Correderita

con ventanas y balcones,

adiós  la Puerta de Almansa,

la perdición de los hombres.

 

Calle mayor de Villena

la quisiera ver volada

con pólvora y dinamita

con perdigones y balas.

 

No podía faltar en estas coplas locales la nota festiva y humorística que atribuye humanas acciones a las montañas y a otros lugares:


La Peña-Rubia se casa

con Picachos de Cabrera,

los padrinos han de ser

las lomas de Carboneras.

 

En el cañar de Bulilla

mañana hay toros reales,

en el Alcabón comedias,

y danzas en los Rubiales.

 Finalmente, ahí va la última copla de esta sección que está como si dijéramos acabada de sacar del horno:

 

Villena ya no es Villena

que es un pequeño Madrid,

con su plaza de toros

y el teatro de Chapí.

Coplas de madre

             En este grupo incluimos aquellas en las que nombra la palabra “madre” y son, por consiguiente, la manifestación del amor más puro y más tierno. Dicho se está que el amor materno, tanto activo, como pasivo, ha de constituir siempre el manantial más fecundo de inspiración y, aprovechando este por el pueblo, ha de producir las mejores y más sentimentales coplas.

            Comenzaremos con una que es la más hermosa que conocemos, tanto por la grandiosidad del pensamiento, como por la perfección de la forma. Es todo un poema. La oímos por vez primera en un gramófono y después se nos ha asegurado que se canta también en Villena y por eso la insertamos:

 

Un céntimo le di a un pobre

y me bendijo a mi madre:

que limosna tan pequeña

Pa recompensa tan grande

 

            Le sigue en mérito la que va a continuación por expresiva y profunda a la vez:


Yo todo te lo consiento

menos faltarle a mi madre,

que una madre no se encuentra

y a ti te encontré en la calle.

 

            El amor materno es tan grande que, si bien coexiste con todos los amores, logra en ocasiones sobreponerse a todos los demás. Hermosamente lo expresa la copla siguiente:

 

Quererte más que a mi madre,

eso es pedirme la luna:

mujeres tengo a millares

y madre no hay más que una.

 

            Pero donde el pueblo desborda sus sentimientos de ternura y amor es cuando canta a la madre muerta. Ved que copla tan correcta y tan delicada en medio de su extrema sencillez:

 

Ya se murió mi madre,

¡lástima de madre mía!

¿Cuándo encontraré otra madre?

¿Como la que tenía?

 

            Mientras la madre vive, parece que nada falta y todo se soporta bien. Así lo expresa esta copla:

 

Murió mi madre ¡ay de mí!

ya me quedé sin aventura;

ninguno pasa trabajos

mientras su madre le dura.

 

            La muerte de la madre produce un vacio que nadie puede llenar y la fuerza del dolor nos hace realizar a veces actos incoherentes e incomprensibles. Ambos efectos están magníficamente expresados en estas dos coplas:

 

Cuando vi a mi madre muerta,

yo no sé que me pasó

que me pareció que el mundo

se hundía en mi corazón.

 

Cuando se murió mi madre,

tan grande fue mi sentir,

que en vez de echar a llorar

mi llanto rompió a reír.

 

            Aunque la copla debe tener solamente cuatro versos, sin embargo, algunas veces el pueblo poeta las hace de cinco versos, bien concertando los cinco, o bien dejando libre el primero. Modelo de la primera condición es la copla siguiente que, por otra parte, no puede ser más tierna y delicada:


La una en el reloj daba

cuando mi madre expiró:

mis hermanitos lloraban

al ver que se nos murió

la que tanto nos amaba.

Como muestra de coplas de cinco versos con el primero libre pueden figurar las dos con que cerramos esta parte y en las cuales se expresa un contraste terrible entre la amargura del dolor y las injusticias humanas:


Mi madre muerta de hambre

y yo sin saber que hacer…

fui pidiendo puerta en puerta

para darle de comer…

¡cuando fui ya estaba muerta!

 

Al monte me fui por leña

por mantener a mi madre:

cuando estaba en la agonía

me llevaron a la cárcel…

¡con que pena moriría!

            Coplas de enamorados

             El amor. Este ha sido y será siempre el más copioso manantial de poesía. Cuando se templan las cuerdas del corazón, se convierte en una lira que continuamente canta, y sus primeras coplas suele entonarlas rondando la casa de la mujer amada. “Apenas, dice el ya nombrado literato Ricardo León, le apunta el bozo a Juan Español, templa las cuerdas de su guitarra y va de ronda con los mocitos del lugar.”

            Todo enamorado, sobre todo estando cerca de la persona amada, se siente altivo, pendenciero, desafía a todo el mundo y, en ocasiones, llega a ser verdaderamente peligroso y temible.

            Magníficamente expresó esto Gabriel y Galán en la siguiente copla extremeña:


“No le jurguis al león

que anda alreor de la jembra

ni te enredis con el hombre

que canta al pie de una reja.”

            El enamorado villenense exterioriza las cualidades, antes dicha, con esta copla:

 

En esta esquina me paro

y aquí planto mi bandera;

el que quiera llevar palos

ya puede salir pa afuera.

 

Como es natural no hay nadie que acepte la invitación y entonces, sereno ya y tranquilo, se dispone a dar rienda suelta a sus sentimientos.

Pero sabe el mozo que la habitación en que reposa su amada está en lo más escondido y retirado de la casa, y para tener la seguridad de que son escuchados sus cantares, hace al punto el siguiente encargo:

En esta calle que entramos

toca bien y canta fuerte;

la cama de esa doncella

está honda y no se siente.

 

Y cuando está convencido de que sus cantos no se pierden en el vacío, deja que se le escape el corazón por la boca con coplas como estas:


Esta calle está empedrada

con piedras que puse yo;

todos miran a las piedras

y a tu cara miro yo.

 

Si supieras como estoy

el día que no te veo,

ni mis ojos tienen luz

ni mi corazón consuelo.

 

Los pajaritos y yo

nos levantamos a un tiempo;

ellos a cantar el alba,

yo a llorar mis sentimientos.

 

Si me muero antes que tú

le he de pedir al Eterno

que me ponga entre las nubes

para verte desde el cielo.

 Y así el enamorado va cantando en todas las horas de la noche una serie inacabable de sentidísimas copias que, si se coleccionaran, llenarían varios volúmenes. Poco importa que la noche sea tempestuosa, o que el invierno inclemente desate sus rigores y llegue a helar las palabras en la boca porque

 

En una noche de enero

cuando más aprieta el frio,

cuando el frío más aprieta

más arde el corazón mío.

 Puede ocurrir que, a pesar de tan finos requerimientos, no se dé ella por entendida, ni entreabra su ventana, ni mucho menos, se asome a la reja o al balcón, y entonces el mozo, ya un tanto amoscado, lanza esta copla que no deja de tener gracia:

 

Si me quieres dímelo

Y si no, di que me vaya,

no me tengas al sereno

que no soy jarra de agua.

 

Los desdenes de la amada van poco a poco acibarando el ánimo del novio que, al fin se decide a abandonarla, haciéndoselo saber con estas coplas:


Yo pensé que era castillo

con bastante fortaleza

y he visto que eres mujer

y en ti no cabe firmeza.

                        Corazón mío pequeño,

no quieras a esa mujer,

que esa mujer quiere a otro

y a ti no te puede ver.

 

Sólo por quererte a ti

olvidé un hermoso cielo,

dos glorias no puede haber…

volvamos a lo primero.

 

Solo piensas que yo en ti pienso,

ni en ti pienso ni imagino,

por otra acequia más honda

llevo el agua a mi molino.

 

La amada, por su parte, exteriorizas también sus sentimientos cantando mientras trajina en sus labores:

Cuando yo esté en la agonía,

si tu no me puedes ver,

cásate con mi recuerdo

en pago de mi querer.


Todos pasan y traspasan

y no pasa el que yo quiero,

¿cuándo querrá Dios que pase

aquel moreno hechicero?


Si el querer que puse en ti

tan firme y tan verdadero

lo hubiera puesto yo en Dios,

hubiera ganada el cielo.

 Como ama de veras, pronto siente el aguijón de los celos que se va clavando en su corazón y exclama:

                        Si me tuvieras cariño,

me vendrías a buscar,

como el agua busca al rio

y el rio busca la mar.

 

Amor mío, vienes tarde

y te retiras temprano;

desengáñate si tienes

amores por otro lado.

 

Al fin, la losa del desengaño cae con todo el peso sobre ella que dice con ecos lastimeros:

 

Todo en este mundo cansa

yo de ti no me cansé

y tú de mi te has cansado

¿dime, bien mil, por qué?


Yo te he enseñado a querer

Y te enseñé a ser feliz;

Tú me enseñas a llorar

Y me enseñas a sufrir.

 

Por último viene el rompimiento definitivo al saberse menospreciada por la madre del novio y canta:

 

Dicen que ha dicho tu madre

que a la reina te mereces

y yo como no soy reina

he pensado no quererte.

 

Y aquí hacemos punto final. Nos haríamos interminables si hubiéramos de decir algo, aunque poco, de las diferentes secciones de coplas que forman el copiosísimo cancionero villenense.

Para no alargar más este trabajo, nada hemos dicho de coplas religiosas, ni de Noche Buena, ni de las que se cantan acompañando las diferentes faenas agrícolas: coplas de pisa, de trilla, de vendimia, de siega y tantas otras que demuestra que Villena canta y sabe cantar.

La lástima es que no haya una pluma hábil que disponga de tiempo para dedicarse a coleccionar nuestro cancionero. La mina está abierta, el filón a la vista y es riquísimo e inagotable.

Quien quisiera converse no tendría más que situarse a las entradas de nuestra ciudad a la hora del atardecer, cuando regresan los trabajadores de la huerta y del campo y verá que, unos en carros, otros en caballerías y otros andando, todos entran en el pueblo y vuelven a sus casas cantando coplas variadas y hermosísimas que son un fiel reflejo de los afectos y sentimientos de Villena. Pueblo que canta, es un pueblo honrado.

Y terminamos diciendo con Gabriel y Galán:    ¡Ara y canta, labrador!

                                                                                                    Uno de la tierra. 

                                                                                            Patria Chica, 05-09-1929


UN POCO DE HISTORIA relacionada con Villena y DICCIONARIO CONCEPTUAL

 Bastitania y Contestania

           Surgieron unos 300 años adC

Asdrúbal fundó Cartagena 222 adC

Dos regiones con dos subalternas: Mavitania y Deitania.

Se ignora la capital de Contestania (probablemente Cocentaina)

Sin embargo, Bastitania, que abrazaba gran parte de Andalucía con el reino de Murcia, su capital era Baza.

Mavitania estaba subiendo Lorca y Murcia.

El límite oriental de Bastitania era el occidental de Contestania.

Bajando por la parte meridional del Xúcar.

El límite oriental de Contestania bajaba desde la Vila al cabo de Palos.

Bigerra y Túrbula fueron ciudades sepultadas por la tierra.

 

Edad Media o Medievo

            Periodo entre los siglos V y XV. Sus inicios se sitúan en el 476, año de la caída del imperio romano de Occidente.

El fin se fija en 1492 o en 1453 con la caída del Imperio bizantino, fecha que coincide con la invención de la imprenta y con el fin de la Guerra de los 100 años.

La Edad Media se divide en dos periodos:

ALTA: Del siglo V al X.

BAJA: Del siglo XI al XV.

En la Alta destacan los Nobles (castillo), el Clero (en el Monasterio) y el campesino (en la aldea). Se trata de una sociedad feudal.

En la Baja, pasa a ser una sociedad estamental con cuatro grandes estamentos: Nobleza, Clero, Campesinos y Burgueses, empiezan a surgir las ciudades.

En la Baja Edad Media se dan dos etapas:

1ª: el crecimiento en los siglos XII y XIII

2ª: la crisis del siglo XIV con las malas cosechas, la peste que procedía de Oriente, hay un fuerte descenso en la valores y surge una nueva religiosidad.

La Baja Edad Media se caracteriza por:

-      Los cambios políticos (aparecen los parlamentos)

-      La expansión de la cristiandad (cruzadas)

-      Desarrollo de las ciudades, con la aparición de gremios, fomento del comercio a través de ferias y mercados y nacimiento de las catedrales y universidades.

Juan II de Aragón

Nació en 1267 (s XIII) en Valencia

Falleció en 1327 (s XIV)

Fue rey de Aragón, Valencia, Murcia, Cerdeña y Conde de Barcelona.

Integró a las comarcas meridionales de Alicante.

Fundó la primera universidad.

Amplió la corona hasta Atenas.

Vivió los años finales de plenitud medieval.

Fue un rey muy viajero.

En tiempos de su reinado, los estilos románicos y lombardo catalán dieron paso al gótico.

 Religiosidad Medieval

Acompañaba a la persona desde su nacimiento a la sepultura.

La filosofía de la historia del Medievo propició un sistema de valores espirituales y morales que configuraron el futuro de occidente.

En el siglo XIX el Romanticismo intentó recuperar el Medievo.

El ritmo de vida lo marcaba la luz. El sol marcaba las horas.

Desde el siglo XIII el reloj sustituyó a la campana.

En el siglo XIV aparecieron los relojes en las catedrales y en las casas consistoriales.

En el siglo XV aparecieron relojes para uso personal.

Por la noche la gente se recluía en sus casas. Las puertas de las murallas se cerraban. No era aconsejable ir por la calle. La noche representaba lo desconocido, lo mágico, lo misterioso. Por la noche se producían las fermentaciones del pan, vino y cerveza.

La iglesia afirmaba su autoridad sobre toda cuestión relativa a la salvación del hombre.

El domingo se vivía con excepción, se solía cazar y salir al monte.

La Navidad y Semana Santa aportaban obligaciones de culto y penitencia.

Dado que los gremios y cofradías tenían sus patronos, había fiesta especial el día de la onomástica.

La fiesta del Corpus era la más emblemática del mundo artesano en la E.M.

El momento de la transfiguración milagrosa del pan y del vino en la misa se fijó en el siglo XIII. La hostia se convertía en el cuerpo de Cristo. De ahí que se elevara en la consagración.

La fiesta de la Eucaristía se generalizó en 1317 con un decreto de Clemente V. Su éxito en la E.M. se vinculó a las procesiones y a las cofradías dedicadas al Santísimo Sacramento.

Las horas canónicas eran:

-        Maitines (entre medianoche y amanecer)

-        Laudes (nona)

-        Tercia (completas)

-        Ora prima (vísperas)

-        Hora Santa ( entre las 11 y 12 del jueves al viernes)

-        Vísperas (al atardecer)

 El Señorío de Villena

            Fue creado por Alfonso X a mediados del siglo XIII (entre 1252 y 1256) a favor de don Manuel. (Fernando III falleció en 1252).

            Don Manuel falleció en 1283 y en 1294 don Juan Manuel asumió el señorío.

En 1333 Alfonso IV le otorgó el rango de principado.

A raíz de las luchas entre Castilla y Aragón, el Señorío perderá el valle medio y sur del Vinalopó.

D. Juan Manuel falleció en 1348 y poco después su hijo, por lo que el linaje castellano pasa de “Los Manuel” a D. Alfonso de Aragón, nieto de Jaime II.

En 1366 D. Alfonso se convertirá en el primer marqués de Villena.


Ducado de Villena

            Título nobiliario español de carácter histórico. Se creó en 1420 por Juan II rey de Castila a favor de su primo y cuñado Enrique de Trastámara, infante de Aragón.

Los Marquesados de Villena

El primer marquesado fue creado por Pedro IV de Aragón.

1366 a 1371: Alfonso de Aragón.

1371 a 1385: Pedro de Aragón

 

El segundo marquesado fue creado por Enrique IV de Castilla.

1445-1474: Juan Pacheco Girón

1474-1529: Diego López Pacheco y Portocarrero

1529-1566: Diego López Pacheco y Enríquez

Las cinco campanadas de Santa María tuvieron lugar en 1476 y hasta 1480 duró la guerra con los Pacheco. Tras su finalización, quedó fraccionado el poderoso estado de Villena de 13.500 Km2, gobernados bajo una misma familia.

Al constituirse los pueblos en jurisdicciones independientes surgieron muchos problemas, por ejemplo en el uso de pastos y en los recursos naturales.

De ahí, se pasó a la gobernación del marquesado que duró de 1480 a 1586, finalizando con el desdoblamiento en dos gobernaciones: Arriba (San Clemente) y Abajo (Chinchilla, Villena y las 9 villas).

 

Fechas de interés histórico de acontecimientos surgidos en las Españas

 

1179

Se firma el Tratado de Cazola, que fue suscrito el 20 de marzo de 1179 por Alfonso II de Aragón y Alfonso VIII de Castilla, en el lugar que algunos investigadores sitúan en la calzada de Medinaceli a Ariza, en el llamado Corral de Cacala en Soria.


1212

Batalla de las Navas de Tolosa


1230

Reunificación de los reinos de Castilla y León por Fernando III el Santo.


1238

Se funda el reino de Granada y se instaura la dinastía nazarí.


1240

Jaime I conquista Villena a los musulmanes, al mando del Comendador de Alcañiz, con ayuda de los almogávares.


1243

Pacto de Alcaraz: Entrega por parte de los musulmanes del reino de Murcia a Castilla.


1244

Tratado de Alzmirra entre don Jaime I y su yerno el Infante Alfonso, futuro rey Alfonso X el Sabio.

Villena y Sax pasaron a pertenecer al reino de Castilla.


1250

Se reinstauró la diócesis de Cartagena.


1264

Revuelta de los mudéjares del reino de Murcia por incumplimiento del Pacto de Alcaraz por la corona de Castilla. Alfonso X reclamó la ayuda de su suegro. Villena fue rescatada por Jaime I y se la dio a D. Manuel.


1265

Alfonso X el Sabio le dio Villena en señorío a su hermano el infante don Manuel.


1266

Jaime I conquistó Murcia y devolvió la soberanía del territorio a Castilla y convirtió al culto a la mezquita mayor de Murcia, pasando a ser la catedral de Santa María.

La huerta se repartió a castellanos y aragoneses y los musulmanes se fueron a Granada.

El estado nazarí constituyó el último bastión de la península ibérica.

El rey Jaime II violó el acuerdo del Tratado de Alzmirra y atacó al reino castellano de Murcia a finales del siglo XIII. Los aragoneses conquistaron entre 1296 y 1302 Alicante, Elx, Oriola, Guardamar del Segura,  Murcia y Cartagena.

De ahí surgió el Pacto de Torrellas.


1283

El señorío de Villena fue heredado por su hijo el Príncipe don Juan Manuel.


1304

Tratado de Torrellas entre Fernando IV y Jaime II y suponía la devolución del reino de Murcia a Castilla, salvo las plazas de Cartagena, Oriola, Elx y Alacant, que pasaban a Aragón.


1305

Tratado de Elche por el que Castilla recuperó Murcia y Cartagena.

Se acordó también que Villena, Caudete y Jumilla pasaran a Aragón.


1369

Hasta dicho año, Villena perteneció a la corona de Aragón.


1833-1836

En dicho año, a raíz de la división provincial de 1833, se realizó la adscripción de Villena a la provincia de Albacete (partido de Almansa) y de Sax a la provincia de Murcia (partido de Yecla). Tres años después, en septiembre de 1836, se decidió incorporar ambos municipios a la provincia de Alicante, y por tanto pasaron a formar parte de la región valenciana.

 

DICCIONARIO CONCEPTUAL

Aguardiente

Bebida alcohólica destilada procedente de un fermentado alcohólico.

Se obtiene en alambiques (donde se separan las fases de vaporización y condensación) y alquitaras (son más antiguas).

            El alambique da mejores rendimientos que la alquitara.

 Al-Ándalus

Territorio de la península ibérica bajo poder musulmán entre los años 711 y 1492:

1.    Califato omeya

2.    Emirato de Córdoba

3.    Califato de Córdoba

4.    Reinos de Taifas

5.    Almorávides

6.    Segundos reinos de Taifas

7.    Almohades

8.    Terceros reinos de Taifas

En 1492, tras la derrota de Granada, los musulmanes se quedaron en España, unos se convirtieron y otros marcharon a las Alpujarras.

Alcabala

El impuesto más importante de la corona de Castilla que gravaba el volumen de las ventas. En su origen fue un impuesto local generado por los Concejos.

Aljama

            Conjunto de judíos o moros de una localidad.

Almorta

Llamada también guija, se trata de una leguminosa, como los guisantes, muy resistente a la sequía. Constituye la base de las gachas manchegas. En los últimos 70 años ha estado prohibida, se volvió a autorizar su consumo en el año 2017.

Apeador

Encargado de deslindar y señalar los límites de una finca agrícola.

Argentina

            Unidad de hierro que se usa para barbacoas.

Arroba

          Unidad de capacidad y superficie.

          Como unidad de masa: 11,5 Kg en Castilla y 12,5 Kg en Aragón

Como unidad de volumen: de 12,56 a 16,33; según fuera aceite o vino.

Avas

            Alubias

Bastimento

Provisión de sustento para una ciudad o ejército.

Conjunto de bastas de colcha o colchón.

 

Calendario Gregoriano

            Comenzó en 1582. El 4-10-1582 se sumaron diez días.

Santa Teresa de Ávila falleció el 4-10 y la enterraron el 15/10.

Dicho calendario sustituyó al Juliano, que fue instituido 46 a. C.

Caminos medievales

Espacios en torno a los cuales circulaban hombres, ganados y carros. En los siglos XIV y XV se empezaron a arreglar y conservar, para ello los monarcas establecieron tributos especiales y peajes.

Cáñamo

            Fibra textil.

Carnestolendas

Periodo que comprende los tres días anteriores al miércoles de ceniza. Su sinónimo es carnaval.

Celemín

Medida de capacidad para el grano, legumbres, etc... En Castilla equivale a 4,625 litros= 1/12 de la fanega.

            Antigua medida agraria de superficie en Castilla: 537 mt2.

            La cuarta parte de un celemín se llama cuartillo

            Es la cuarta parte de un real.

Cobertor

            Colcha de cama.

Clero

            Colectivo que engloba de forma general a los que han sido ordenados en el servicio religioso: sacerdotes y diáconos. El nombre individual es clérigo.

Coscoja

Es un arbusto de hoja perenne y verde todo el año. Su fruto es la bellota. La madera de coscoja se usa para hacer cisco.

Curato

            Cargo de un cura. La congrua era la renta mínima que cubría el  sustento del cura.

Deán

Sacerdote que preside el cabildo catedralicio en las cátedras y cabildo en las colegiatas.

Diezmo

Impuesto del diez por ciento. Hubieron dos tipos: el político o civil y el eclesiástico.

Edafología

Rama de la ciencia que estudia la composición y naturaleza del suelo.

Enfiteusis

Cesión temporal del dominio de un inmueble o terreno, a cambio de un pago (canon). El dominio útil es del propietario y el útil el de la persona que lo usa.

Equinoccio

Mismo tiempo entre el día y la noche. Se iguala la oscuridad con la claridad: 21-3 y 21-9, primavera y otoño.

Esconjuradero

Lugar donde se bendecían los términos y conjuraban los nublados y tormentas provocados por las brujas.         

Fanegas

Medida anterior al sistema métrico decimal. Se utilizaba también como medida de capacidad para áridos, variable según regiones. En castilla tenía 12 celemines, equivalente a 55,5 litros. (Ver celemín)

Fiebres tercianas

            Fiebres y escalofríos. Venían cada tres días.

Fosca

Oscuridad, niebla espesa

Galera

            Carro grande de cuatro ruedas, con cubierta o toldo.

Guijas

            Almortas, leguminosa muy resistente a la sequía. Constituye la     base de las gachas manchegas.

Helor

Frio intenso y penetrante.

Hidalgo

Sinónimo de noble, aunque coloquialmente se refiere a la nobleza no titulada. Tiene su origen en la reconquista.

 

Holanda

Tipo de alcohol procedente de la destilación. Se usa mucho en el Brandy de Jerez y los vinos que se utilizan provienen de Tomelloso.


Idus

            Luna llena

Kalenda

luna nueva

Libra

Unidad de masa usada en la antigua Roma. Lo normal es que una libra se divida en 12 onzas.

Lino

Planta herbácea. El tallo se usa para confeccionar tela y de la semilla se extrae harina y aceite de linaza.

Legua común

5,572 metros. Antigua medida de longitud y abarca distancias entre 4 y 7 km. En Villena, 7.

Libra

            Equivale a 0,453 kg.

Mayorazgo

Fue instituido por los Reyes Católicos en las leyes de Toro de 1505.

Las propiedades iban todas en conjunto y sólo se podían transmitir a un heredero.

Maravedí

Moneda antigua española, que tuvo diferentes valores y calificativos.

Mercado franco

Libre de derechos de entrada para comerciantes y viandas. Se perdonaban impuestos y todo era más barato.

Meridional

            Sur

Milla

Unidad de longitud. No forma parte del Sistema Métrico Decimal. Procede de Roma, la milla romana medía 1.481 metros y un paso era de 74 centímetros.

 

Mudéjar

Musulmanes que permanecieron viviendo en territorio conquistado por los cristianos. Al principio se les permitió seguir practicando el Islam, utilizar su lengua y mantener sus costumbres.

Se organizan en comunidades llamadas aljamas o morerías-

En 1502 fueron obligados a convertirse al cristianismo, pasando a denominarse “moriscos”.

Muletada

Hato o piara de ganado mular, generalmente ceniz o de poca edad.

Pragmatismo

Actitud que busca la eficacia y utilidad. Es una corriente filosófica que surgió a finales del siglo XIX. Busca las consecuencias prácticas del pensamiento.

Pechero

Plebeyo o villano obligado a pagar impuestos al Rey o a un Señor. Era una condición social, como ahora los que pagan la Declaración de Renta.

Pedreguera

Pedrea, acto de caer piedras de las nubes.

Pelacañas                                     

Viento frío y fresco

Procurador síndico

Estaban en los ayuntamientos o concejos y eran los encargados de promover los intereses de los pueblos, defender sus derechos y quejarse de los agravios.

Real de vellón

Moneda de plata, de valor 34 maravedís. Que equivalía a 25 céntimos de peseta.

Riza

            Rodapié.

Roturación de tierras

Arar o labrar la tierra, con una profundidad no superior a 30 centímetros, para oxigenarla y prepararla para cultivar o la necesidad de conservar montes y bosques para asegurar el equilibrio de los agentes atmosféricos. Entre los siglos XI y XIII se llevó a cabo un activo movimiento de roturación de tierras.

Señorío

Institución de la Edad Media y Moderna. Donación hereditaria de tierras y vasallos, incluida la jurisdicción, dadas por los monarcas a nobles y clérigos, como pago de servicios prestados o como recompensa.    

Septentrional                                                                                                                                             Norte                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

 Talar (de vestido)

            Vestidura que llega hasta los talones.

Sirre (estiércol)

            Abono orgánico.

Tahúlla

En Villena sobre 852 mt2. La medida está en la fachada de Santiago que da a la calle Ramón y Cajal. Desde un dibujo circular hasta el saliente de la columna

Trajinero

            Mulero. El que acarrea mercancías de un punto a otro.

Trama

            Conjunto de hilos paralelos en un tejido

Vara (de medir)

            3 pies. Equivale entre 0,83 y 0,912 metros.