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Los itinerarios de Ruperto Chapí 1886-1887


En la plaza, una bonita melodía

El jueves de la semana anterior tuvimos el gusto de asistir al escogido concierto con que la Sociedad Filarmónica Santa Cecilia obsequió a sus socios.
Componíase el programa de selectos trozos musicales, alcanzando todos ellos una brillante interpretación.
En esa noche oímos por vez primera vez, la hermosa y agradable voz de la señorita Carmen Martínez, que con perfecta afinación y gustó cantó, acompañada al piano por la señorita Dolores Caubín, una delicada melodía de Ruperto Chapí titulada En la plaza.
Nuestra cordial enhorabuena a la nueva cantante y nuestros plácemes a la Sociedad por el brillante resultado del concierto.

La Opinión, Santa Cruz de Tenerife, 05-03-1886

Dos estrenos: El país del abanico y El domingo gordo, las tres damas curiosas

En el Teatro Martín, veintitrés estrenos, de ellos uno de Chapí y letra de Pedrosa: El país del abanico.
En el Teatro de Variedades: El domingo gordo, las tres damas curiosas, reproducción de Ricardo Vega y música de Chapí.

Revista contemporánea, 15-06-1886

Poesía sobre Chapí
Ruperto Chapí, el ilustre
autor de La Tempestad,
fue vencido en la Academia,
de la calle de Alcalá.
Más pesadumbre tuviera
Si le llegan a nombrar.

Madrid cómico, 05-02-1887

Una nueva obra: Felipe

            En el teatro Felipe se ha estrenado un apropósito cómico lírico, titulado Felipe. La circunstancia de ser autor nuestro querido cronista don Francisco Serrano de la Pedrosa, nos impide hacer ninguna otra consideración más que la muy lisonjera para el empresario de que el teatro se llena todas las noches, y tanto los chistes del libreto como la música de Chapí, son extraordinariamente aplaudidos.
            Se ha empezado por esto a decir que esta obra puede llegar a ser otra Gran Vía. Así lo deseamos por nuestro compañero Serrano, por el eminente maestro don Ruperto Chapí y por el simpático Ducazcal.

La Ilustración Nacional, 30-08-1887

Éxito de la Bruja

Los periódicos de Madrid dan cuenta del extraordinario éxito que ha tenido la zarzuela La Bruja, música del maestro Chapi y letra del Sr. Ramos Carrión, representada en el teatro de Jove- llanos del que es empresario el señor Ducazcal. Algunos diarios se prometen que ésta obra durará lauto en los carteles como La Gran Vía.
El Eco de Cartagena, 13-12-1887

Estreno de La Bruja en Murcia

El primer teatro de provincias para el que se ha dado permiso  para estrenar la  nueva zarzuela de aparato, de Ramos Carrión y Chapí, La Bruja, es el de Murcia.
Para la presentación en escena se harán vestuarios y otros efectos.

El Eco de Cartagena, 26-12-1887


Los itinerarios musicales de Ruperto Chapí - 1885


CONTRA LA ÓPERA ESPAÑOLA  (CONCLUSIÓN)

Yo no sé cuándo, ni cómo, ni dónde nacerá la ópera española, como no lo sabe el señor Bretón, ni Fernán-Flor, ni nadie. Lo que sé es que nacerá cuando Dios quiera, pero que nacerá. Y como el fruto es tanto más lozano, cuanto mejor cultivado esté el campo en que habrá de producirse mañana, creo firmemente que será milagro nazca cantada en italiano por artistas acabados en ini, y ante un público que paga enormidades a la empresa para oír un repertorio consagrado, y no para convertir el teatro en que reinan los compositores más ilustres del mundo, en taller de ensayos de compositores españoles más ó menos incipientes.
 Una de las condiciones de lo bello, es la conveniencia. Una camelia hermosa, lo es en sí, lo mismo en un magnífico jardín, que en mitad del arroyo; pero su belleza se hace más asequible y se juzga mejor entre flores que entre adoquines. Pues bien; las óperas de autores españoles cantadas en italiano en el Teatro Real, me parecen óperas tiradas al arroyo, hacen allí el mismo papel que las gallinas en corral ajeno; perdónenme los artistas la comparación...
 Supongo al lector fatigado y pidiéndome á voces que concluya. Voy á hacerlo.
Si yo tuviera autoridad para que los músicos españoles me escucharan, ¿sabe el Sr. Bretón lo que les diría? Pues les diría lo siguiente:
—Compositores españoles: tened fe y trabajad. ¿Reclamáis auxilios que no tenéis y que otras artes tienen? Esos auxilios vendrán, como ha venido la sección de música a la Academia de Bellas Artes, como han venido los premios de Roma y las pensiones á los discípulos de canto del Conservatorio. No se ganó Zamora en una hora, y no se puede borrar la etnografía de España con una plumada, como ha pretendido hacerlo el maestro Bretón, alucinado por el ambiente musical del extranjero.
Tened fe y trabajad. Acordaos siempre do que no sois los primeros, ni seréis los últimos; estudiad lo pasado y respetadlo, que sólo así podréis abarcar con vista serena lo que el porvenir pueda ofreceros.
Si alguna vez vais á Francia, Italia y Alemania, como el Sr. Bretón, haced lo que éste no ha hecho; saturaos del inmenso ambiente de patriotismo que en esas naciones reina, imitad su ejemplo, no escupáis al rostro de vuestra madre y guardad para vuestra casa el culto respetuoso de un buen hijo.
 Al que os hable de Conservatorios modelos, contestadle que el Conservatorio más protegido en todos sentidos, es el de Bruselas, y que sin embargo, la ópera belga no existe.
 Al que os diga que los toros rebajan nuestro nivel intelectual y se oponen al planteamiento de la ópera española, respondedles que nada so opone en el mundo á la marcha de la inteligencia, como no se opusieron en otros tiempos las saturnales y las bacanales. Y añadid que si los votos de los  aficionados á toros se descartaran en un éxito musical, el mismo Sr. Bretón se arrepentiría de haber incurrido en la vulgaridad que tanto le atormenta.
Trabajad, tened fe y amad á vuestra patria. No pretendáis calzar el coturno cuando llevéis todavía chichonera. Pensad en que los hombres ilustres que os han precedido, han trabajo mucho y han sufrido mucho, antes de saborear las dulzuras morales de la celebridad.
 Vivid persuadidos de que el genio y el talento se abren paso á despecho de todos y contra todos. Buscad vuestro goce en la producción. Murmurad, triturad, tened celos, tened pretensiones, dad su parte á la naturaleza humana. Respiráis la atmósfera de las pasiones y del amor propio, estáis expuestos constantemente á los embates do la calumnia, de la envidia, de todas las miserias del alma. Pues bien; ojo por ojo y diente por diente, si es ese vuestro gusto; pero trabajad. Spontini y Paisiello fueron dos malos hombres, pero escribieron La Vestal y El Barbero de Sevilla. Escribid obras así y sed todo lo víboras que queráis.
Pero ¡por Dios y por la Virgen santísima! compositores españoles, sed... eso, sed ante todo españoles. No creáis que la historia musical de España comience desde el día en que los aplausos del público logren daros alguna notoriedad. No digáis que somos unos bárbaros y unos inciviles, porque otros países tienen ópera nacional. Quien insulta á su madre, no puede ser buen hijo, y quien es mal hijo, suele ser mal padre también. La ópera española es una digna y noble ambición; nacerá cuando deba nacer, y será efecto do causas anteriores. Investigad esas causas y hallaréis nombres ilustres que debéis respetar, porque respetando á los vuestros, adquiriréis derechos para que los ajenos os respeten.
Trabajad y tened fe, y dejad á la posteridad la misión de juzgar a vuestro tiempo. No olvidéis jamás que cincuenta años de la vida de un arte, representan un minuto en el gran libro de la historia.
Y sobre todo no escribáis en los periódicos artículos como los del maestro Bretón. Dirigid orquestas como él, ó componed música. Yo cambiaría cien mil artículos inmejorables, por llamarme Ruperto Chapí y haber escrito La Fantasía morisca, La Tempestad, Música clásica y El Milagro de la Virgen.
 Por ese camino se va en línea recta á la ópera nacional. Con los artículos del Sr. Bretón, se trabaja ardientemente CONTRA LA ÓPERA ESPAÑOLA.
 ANTONIO PEÑA Y GOÑI
2 de marzo 1885
Madrid Cómico, 29-03-1885

Visita de Ruperto Chapí a Alicante

Ayer, en el tren correo llegó a esta capital, procedente de Madrid, nuestro querido comprovinciano don Ruperto Chapí.
Esperaban en la estación al joven maestro, una comisión de la empresa del Teatro-Circo y la mayor parte de los profesores de orquesta.
Por la noche, la banda de música “La Lira”, de cuya corporación es el señor Chapí presidente honorario, le obsequió con una serenata.

La Unión Democrática, Alicante, 25-07-1885

Crónica sobre la visita de Chapí a Alicante

La empresa Teatro-Circo obsequió anteanoche con un thé, servido en la acreditada fonda de la Marina, el eminente compositor don Ruperto Chapí, al que fuimos invitados.
Alrededor de la mesa, vimos al también compositor, primer premio del conservatorio, nuestro comprovinciano señor Cantó, el aplaudido bajo señor Soler, al señor Such, al señor Lacarra, señor Pastor, Irles y otros muchos nombres que no recordamos de otros tantos artistas a quienes suplicamos nos dispensen la omisión. Las letras estaban representadas por don Carmelo Calvo, señor Martínez Torrejón, Milego (José),  Fo y Juliá, Galdó y Chapuli, Bedoya, Galdó director del Graduador y Sevila de la Unión Democrática.
Los brindis, que fueron elocuentes y discretos los inició don Pedro Irles, siguiéndole los señores Sevila, Galdó, Martínez torrejón, Calvo que improvisó unas inspiradas cuartetas, Milego, Galdó y Chapuli, y no recordamos si alguno más. Todos fueron muy aplaudidos.
En el ínterin la música de “La Lira”, cuyo presidente honorario era el anfitrión de la fiesta, efectuaba en el zaguán de la casa bonitas piezas musicales, subiendo después al salón  sus individuos a saludar al señor Chapí, y siendo obsequiados con dulces, vinos y refrescos.
Agradecemos a la galante empresa del Teatro-Circo su recuerdo de invitarnos a tan agradable fiesta y reiteramos desde las columnas de nuestra publicación, las entusiastas frases de admiración y de cariño que nos merece el eminente músico, nuestro joven paisano y ya gloria del arte lírico don Ruperto Chapí.

La Unión Democrática, Alicante, 27-07-1885

Estreno de El País del abanico

El próximo lunes se estrenará en el Teatro Martín de Madrid,  un juguete cómico lírico correccional, en un acto, original del señor Serrano de la Pedrosa y música de Chapí,  titulado El país del abanico.
De esta obra se tienen excelentes noticias.

La Correspondencia de España, 12-09-1885

Estreno de El país del Abanico

Los teatros dan ya señales de vida. Han empezado ya la temporada los de Lara, Eslava y Martin. Los estrenos han sido afortunados. En el último ha gustado mucho un juguete lírico titulado el país del Abanico, colección de escenas sueltas en donde la mayor parte da los personajes están sujetos contra su voluntad. La música es del maestro Chapi, y esto basta para comprender que hay en ella inspiración y maestría
El Eco de Cartagena, 19-09-1885  (Ecos de Madrid)

Representación de la Virgen del Milagro en Valencia

Se anuncia la próxima llegada a Valencia del compositor don Ruperto Chapí, con objeto de dirigir su obra lírico-dramática El milagro de la Virgen, que se está ensayando en el  teatro de Apolo de aquella ciudad.
El Constitucional dinástico, 01-11-1885

Impresiones sobre la ciudad de Villena, a través del periódico "La Unión Democrática", 1883


LA UNIÓN DEMOCRÁTICA, Diario político, literario de intereses materiales, Alicante, jueves 13-09-1883

Crónica titulada “Desde Villena”, escrita el día 8 de septiembre por Rafael Sevila.

“Hablábamos en nuestro número de ayer de los grandes festejos que la ciudad de Villena había celebrado en honor a su patrona las Virgen de las Virtudes, y de la amabilidad que distingue a los hijos de esa culta población, así como de la hermosura de sus mujeres; pero claro está, esto no era todo y formamos el propósito más extensamente de lo que es Villena. Cumplamos hoy nuestro propósito, siguiera sea a vuela pluma, por no permitirnos otra cosa el tiempo de que disponemos.

Villena es una pequeña cantidad con todos sus adelantos y todas sus necesidades, no hay más que visitarla para converse de esta verdad. Cuenta con tres casinos, fondas, varios cafés, una imprenta, edificios magníficos formando calles espaciosas y llanas, mereciendo especial mención, de los edificios, las Casas Consistoriales, la iglesia parroquial de Santiago, cuya elevada torre descansa sobre el arco que forma la puerta de la sacristía; las cárceles del partido, el cuartel de la guardia civil y otros que sería prolijo enumerar, y que nos recuerdan la edad de hierro, porque la mayor parte de los edificios señalados, parecen gigantes dormidos, que conocieron el célebre nigromántico marqués de Villena, y que espera su vuelta para despertar. No podía apartar la vista de aquellas moles de piedra ¡ qué idea me inspiraba su aspecto ¡ algunos tiros que los moros festeros tiraban de cuando en cuando contra los cristianos, me traían a la memoria aquellos agarenos que plantaron su sangrienta media luna en España, tomando posesión de ella en nombre de la esclavitud y de la muerte: o más bien, creían ver las formidables huestes de Jaime el Conquistador entrando en Villena para liberarle del moro y re construir las rotas y mutiladas estatuas de la libertad.

Dirigí mis pasos a la estación del ferrocarril, contemplé las máquinas y coches allí agrupados; vi las mercancías para ser embarcadas; contemplé sobre mi cabeza el hilo eléctrico que lleva lejos la noticia que facilita una transacción mercantil; y bendice la civilización y el progreso. En los tiempos pasados la ignorancia se hallaba en armonía con todos los otros males, y aun ayudaba a sobrellevarlos; impedía el ver los goces  de que no se podía disfrutar, y por consiguiente, amortiguaba los deseos quitando las esperanzas. La libertad ha venido después a dar a conocer el árbol de la ciencia con su dulce y su amargo. Llamados los hombres de todas clases a ejercer las funciones públicas de un gobierno liberal, y a adquirir cuantas riquezas pueda proporcionar la industria, solo por medio de la instrucción podrá hacerse merecedor de estos dos factores del destino. No son ya los hombres de hoy esclavos feroces, a la par que tímidos y desidiosos, que no conocen más que la inacción para consuelo del trabajo y el robo por suplente de la propiedad; sino hombres activos, sensatos, industriosos, constituidos en orden social, escuelas públicas, un cultivo muy adelantado. En fin, una organización sencilla y ordenada. Buena prueba de esta verdad es Villena, unida hoy por medio del ferrocarril a la capital, de la que dista 50 kilómetros, y estrechando mañana sus lazos fraternales con Alcoy, para bien de ambos, y también gracias al ferrocarril que se inaugurará en abril próximo; buena prueba el excelente cultivo que tiene todo el término de Villena, no debido a brazos esclavos, sino al sudor y esfuerzo del hombre libre; buena prueba lo que es Villena hoy, comparada con lo que era y representaba en otro tiempo con sus señores feudales y sus torres y fortalezas amenazando con la fuerza a los cristianos, y más tarde tomando parte activa en las revueltas populares, promovidas por la ambición de reyes y de príncipes mal avenidos. Aquella ciudad altiva y guerrera, circunvalada por murallas y protegida por los baluartes, ha desaparecido para dar lugar a la Villena del siglo XIX, rica próspera y feliz, viendo en el mejor estado su agricultura, obteniendo abundantes cosechas de granos, vinos y aceites; renaciendo su industria que se ocupa en tejidos de hilo y lana, en molinos de harina y aceite, fábricas de aguardiente, minas de cobre y de carbón de piedra. Carecía de buenas vías de comunicación, y hoy está dotada de ellas, pues aparte del ferrocarril que la une con la capital y de que dejamos hecho mérito  tiene las carreteras del Estado que dirigen a Madrid, Valencia, Alicante y Alcoy, y muchos caminos que le ponen en comunicación con el resto de la provincia.

Los estrechos límites de una carta no permiten dar a los lectores de LA UNIÓN idea detallada de lo que he podido apreciar por mí mismo en Villena, durante los días que he permanecido en ella; bastan sin embargo con lo apuntado para comprender el floreciente estado en que se encuentra esa población.

Ahora un deber de gratitud me obliga, aparte de este orden de consideraciones, a dedicar un recuerdo en estas mal pergeñadas líneas  a mis buenos y particulares amigos D. José Navarro Galiana, D. Victoriano López, D. Manuel Golf, D. José Mª Soler y D. José Menor, que durante mi corta estancia en Villena me han colmado de obsequios y atenciones, a que no sé como corresponder.

De política no quiero decir una palabra, aunque mucho podría decirse; prefiero cerrar esta carta con un adiós a mi querida hermana T y mis sobrinas y así lo hago… pero, ahora se me ocurre un final mejor y lo pongo; es este: Villenenses, adelante por el camino del progreso, el ignorante sigue la rutina de sus abuelos; cualquier innovación le parece un crimen o un riesgo; dando por el contrario la instrucción al hombre de ideas, le predispone a una confianza mayor, y por consiguiente a la imitación y a la perfección; pueblos que como Villena cuentan con un Chapí, es decir, con una celebridad en el mundo del arte, deben vivir la vida de la inteligencia, la vida del espíritu, la vida de los grandes pueblos que olvidándose de las miserias terrenales, se perfeccionan para acercarse al gran arquitecto del Universo”.
Rafael Sevila
Villena, 8 septiembre 1883

Siglo XVIII, Noticias relacionadas con Villena


Siglo XVIII, noticias de prensa relacionadas con villena

Correo literario de Murcia que principió el 1-9-1792 sobre varios asuntos correspondientes a  la política, física, moral, ciencias y artes.



Correo de Murcia, Nº 66, del martes 16-04-1793

Capítulo XXII de la Historia de Murcia-El Tratado de Alzmirra

            Con estas nuevas, se convinieron el Rey de Aragón y su yerno en Alzmizra, donde se hallaba el Monarca, y en  los Cabdetes, donde el Infante tenía colocadas sus tierras; en esta vista acompañaron al Rey,  según Zurita[1]y Cascales[2], don Guillén de Moncada, el Maestre de Espital, don Ximen Pérez de Arenos Carroz, señor de Rebolledo, y algunos caballeros de la Casa Real. Al Infante los Maestres del Temple, hoy de Uclés, don Diego López de Haro, Señor de Vizcaya, y otros Ricos-hombres, y Caballeros de Castilla y Galicia.
            Habiéndose visto ambos, y hablado en el campo, el Infante se partió al Real, a fin de ver a la Reyna, lo que consiguió, y después mandó el Rey entregasen a su yerno dicha villa de Almizra y su castillo. El Maestre dee Uclés, y don Diego López de Haroi, que acompañaban a don Alonso, suplicaron al Rey le diese la Villena de Xatiba, pues sabía muy bien la había ofrecido por Dote a su hija la Infanta, en los tratados ajustados por Diego García. A esta súplica respondió de consulta con la Reyna, y los Ricos-hombres, que dixesen al Infantye, que no pensase en tener a Xativa, ni otra cosa de su Señorio, pues nunca prometió nada de esto, y que quando él casó con la Reyna Leonor su tía, no se le dióp con ella tierra ni dinero, y que así no se hallaba obligado a dar en Dote con su hija más de lo que él recibió del Rey de Castilla.
            Insistiendo en esta demanda, se desazonó el Rey, pues las súplicas pasaron a amenazas, y al fin por la mediación de la Reyna, del Maestre, y de don Diego López de Haro, se convinieron el Infante y su Suegro, en que partiesen la tierra conquistada, por los antiguos límites de los Reynos de Valencia y Murcia, entregando a su yerno la Ciudad de Villena, Sax, los Cabdetes y Bugarra, y éste a su suegro a Enguera y a Muxen. La división de los límites fue de este modo, á Murcia se adjudicaron las poblaciones de Almansa, Sazaazul, y el rio de Cabriol, ó Cabriel, y al de Valencia, Castalla, Biar, Relleu, Saxona, Alarch, Finestrach, Torres, Polop, y la Muela cercana a Aiagues, y Altea, con esto quedaron convenidos, partiendo el Rey a Xatiba (que luego la tomó) y el Infante a Murcia.
            Luego que fue llegado a Murcia tubo cartas de su Padre el Rey don Fernando, que se hallaba en el cerco de Sevilla tiempo había, que le pedía socorro. Con cuya novedad se puso en camino, y uniendo sus fuerzas a las que había enviado el Rey don Jayme, y Mahomad Rey de Granada, Vasallo de don Fernando, consiguió el Rey Católico la rendición de Sevilla, y su Alcazar, éste, lunes 23 de Noviembre, y aquella Martes 22 de Diciembre de 1248. Murió el Rey don Fernando en dicha Ciudad a 30 de Mayo de 1252.

  
Correo de Murcia - Correo literario de Murcia, sábado 04-05-1793

Nº 71, capítulo XXIII de la Historia de Murcia - Apoyo de don Jayme I

            Recibida que fue la Embaxada del Maestre por el Rey don Jayme, dispuso un numeroso exertico, con el que baxo a la guerra contra los rebeldes de esta Ciudad, para la que el Papa Clement IV concedió Bula de la Cruzada a los que se hallasen en ella, cuya publicación hicieron los Obispos de Tarragona y Valencia. Los Capitanes destinados para el Exercito, fueron los dos Infantes hijos de don Jayme, llamados don Pedro y don Jayme: don Ramón de Cardona, y don Ramón de Moncada; ya por medio de estos o por las negociaciones del Rey, de día en día se iban entregando los rebelados de Villena, Elda, Castillo de Petrel, Nompot y Alicante, pasando de esta Ciudad a la reconquista de Murcia, en cuyo tiempo se hallaba el Rey en compañía de los dos Infantes, y el Obispo de Barcelona; tal eran sus dadibas, que atendidas por los de Elche, como del buen trato, y cariño que mostraba a todos los Pueblos que antes de intimarles se rindiesen, lo hicieron ellos, y sin dar lugar a que se presentase el Exercito entregaron la Torre que llaman de Calahorra, dexando en ella al Obispo para que no talasen la Vega.
De estas inmediaciones pasaron los nuestros a las cercanías de Orihuela, donde se presentó un hijo del Arraez de Crevillente, el que viendo preso a su Padre por el Rey de Castilla, pactó entregar la Villa al Rey don Jaume, y entregarle los Castillos, lo mismo que executó.
Con suavidad y cariño fue reconquistando en breve todos los que se habían rebelado, desde Villena hasta Alicante y Orihuela; permaneció en esta Ciudad como unos ocho días, y en este tiempo se le presentaron dos Almogavares de Lorca a media noche, los que dieron la noticia que los Moros venían por parte del Rey de Granada a socorrer a Murcia con ochocientos Ginetes, y dos mil peones bien armados, y mas, dos mil Acemilas cargadas; los mismos que habían pasado a puestas de Sol por Lorca.

[1] Libro 3 de los Anales cap.44
[2] Discurso I.cap. 13

Los itinerarios musicales de Ruperto Chapí - 1884


Escrito que envía N.N. a la prensa referido a unas actuaciones musicales de un grupo de niñas de Villena y reclamando el que se construya un teatro en Villena

Antes de tratar de la revista o entrar en ella, bueno será que haga mención de algo que aunque ajeno parezca, es completamente del caso y nunca con mayor oportunidad.

“En la última visita que nos hizo nuestro paisano (gloria y honra de nuestro pueblo) don Ruperto Chapí, se trató de la fundación de un teatro que correspondiera a lo que es y merece la población; aunque  vergonzoso es decirlo, carecemos de él; así como de la organización de una buen a banda de música (pensamiento propuesto por varios, en banquete con Chapí, a él dedicado) y aceptado luego, con entusiasmo general por todos; la emoción en aquellos días  embriagaba a los hijos de este pueblo, y yo el primero (sabedor luego) que mee regocijaba con tan laudable empresa; todos me dijeron se convino fuera terminado para el próximo mes de septiembre, en el Santo  de nuestra patrona la Virgen de las Virtudes, en que había de celebrarse el cuarto centenario de su aparición; al efecto nuestro paisano Chapí se comprometió también a que en ese día se estrenase y el vendría a dirigirla, una zarzuela por él compuesta que dedicaría a Villena, para ser representada en la inauguración del Teatro en proyecto.

Todo así pasó: se recogieron firmas para la adquisición de acciones mejor dicho, repartimiento en número tal, que bastan indiscutiblemente para emprender y terminar la obra por difícil y costosa que sea; se nombró al efecto una comisión que se encargara de la parte activa, administración, dirección, etc. y así quedó.

Ahora pregunto yo: ¿Qué hace esta comisión? ¿En qué ha invertido este tiempo transcurrido? ¿Cómo es que van sobre nueve meses vencidos desde que tales proyectos se expusieron, se aprobaron, recogieron firmas distribuyendo las acciones, etc. y es más, hasta el pueblo o municipio en representación,  creo concedió local para ello y hoy ni se sabe nada, ni nada creo que se ha hecho desde entonces? ¿Qué hace esa comisión inactiva que otra cosa no puede decírsele? ¿Es que no son hijos de Villena o que no aprovechan para el caso? Si es esto último, que lo digan claro, pues creo sean bastante las pruebas, y sin son forasteros, la inmediata es echarles fuera.

La verdad es que no me explico este proceder, y ya no tan solo me refiero a la comisión honrada con tal designación, sino a las personas autorizadas, a las personas competentes, como son las de posición, bien por su propia posición, por su autoridad, o por la influencia que pudieran ejercer acerca de todo este asunto a todos esos señores que desaparezca esa indiferencia, esa apatía, despertar de ese letargo, despertemos y oigamos las voces del pueblo que justa y merecidamente nos pide y nos reclama todo aquello que le pertenece y dado lo suyo nos ahorraremos las censuras del forastero, y la vergüenza de ver pueblos inmediatos, de una octava parte de vecindario, que disfrutan y tienen lo aquí con más  medios en términos generales  no tenemos, demostrando así, lo que yo no creer sea más patriotismo, más amantes del engrandecimiento y del adelanto, todo por y para su pueblo…”

Continúa el escrito haciendo mención a las actividades musicales celebradas y comienza con la noche del día 17, en la que un grupo de niñas tuvieron que representar sus trabajos sobre música y teatro en una casa particular, concretamente en la de don Pedro Zúñiga.

Se dio comienzo a la función anunciada, con la sinfonía de Dinorah, que fue ejecutada a cuatro manos por las señoritas Laura Esteve y Ángeles Marco.

 En la segunda parte se representó la zarzuela en un acto con letra y música de don Isidoro Hernández, La virtud premiada, interpretada por las niñas Amparo Ritas, Rosario Zúñiga, Magdalena Sánchez, Bienvenida García e Isidora Martín.

Tercera parte y otra zarzuela, titulada Choza y palacio, con música y letra de M. Perillán. Actuaron las niñas María Juan, Agustina Candel, Amparo Ritas, Isidora Marín, Consuelo Soler, Rosario Zúñiga, Adela Ritas, Pepita Hernández, Magdalena Sánchez, Salvadora Candel, María Amorós y Pepita Sellés. Se indica que pese a la corta edad tuvieron gran acierto y naturalidad en la interpretación.

Pasamos a la cuarta parte con un caprichoso monólogo que realizó la niña Amparo Ritas, quién llamó al actor  y en ese momento apareció en escena  el estimado paisano don Aquilino Juan Ocaña, siendo muy bien acogido por el público.

En la quinta parte otra zarzuela, por título Artistas en miniatura, obra en un acto y letra y música de don Isidoro Hernández, en la que intervinieron las niñas Pepita Hernández, Salvadora Candel, Consuelo Soler, María Juan, Agustina Candel, Rosario Zúñiga y Adela Ritas.

Conclusión final: las niñas se lucieron, vistieron elegantes trajes, sus papás muy orgullosos, y recordar que Laura Esteve tuvo que aparecer en uno de los entreactos, a petición del público.

Finalmente se indica que la función terminó más tarde la una de la madrugada y a la vista del éxito conseguido, quedaron para repetirla al domingo siguiente.

Firma el artículo N.N., lo fecha en mayo de 1884 y  El Constitucional Dinástico,  lo publica el  5 de junio de 1884.

Notas  de quien ha resumido este texto:

La visita que hace mención de Ruperto Chapí a Villena, debió de ser la cuarta visita que realizó a finales de julio de 1883, en la que vino acompañado de su familia, siendo agasajado por el ayuntamiento presidido por  don Luis García Poveda. 

Considero que para narrar una fiesta musical, que probablemente sería con motivo de un final de curso, no hacía falta que el tal N.N. metiera en la primera parte de su escrito ese rollo soporífero sobre la necesidad de un teatro en Villena. Las iniciales corresponden a Nazario Navarro Zúñiga, que fue director del semanario villenense El Activo – órgano de la izquierda liberal y defensor de los intereses morales y materiales del distrito electoral de Villena. Este periódico comenzó a publicarse en 1884.

Respecto a las niñas, indicar que Bienvenida García es la madre de don José Mª Soler García e Isidora Marín la hermana del poeta villenense Antonio Martín Requena (información facilitada por César López Hurtado).

        (Isidoro Hernández fue un compositor andaluz, nacido y fallecido en Sevilla (1840-1888). Siendo todavía muy joven, se trasladó junto con su familia a Madrid, lo que le permitió entrar en contacto con el mundo del teatro musical, introduciéndose con rapidez en el mundo de la zarzuela. Compuso varias zarzuelas, que si bien en su momento tuvieron éxito y repercusión, posteriormente han sido totalmente olvidadas, y entre las que merece destacar Un Sevillano en La Habana (1872), El Lavadero de la Florida (1881) y la obra a la que puso texto Rafael María Liern Efectos de la Gran Vía (1887).

          Como gran aficionado que era de la tauromaquia, introdujo en los argumentos de sus zarzuelas cuantas menciones podía respecto al mundo de los toros).

http://www.geocities.ws/mizarzuela/hernandezisidoro.html

El Constitucional dinástico, 05-06-1884

La Tempestad en el Teatro Principal de Alicante

Por una parte se indica que esta noche se estrena la temporada en dicho teatro y en otra denominada “Espectáculos” figura la inauguración hoy 25-10 con la puesta en escena de dicha zarzuela, en tres actos, en prosa y verso, original de Miguel Ramos Carrión y música de Ruperto Chapí.

El Serpis, 25-10-1884

Estreno de El milagro de la Virgen

En el Teatro de Apolo se estrenó El  milagro de la Virgen. El maestro Chapí, autor de la música, ha demostrado una vez más su maestría. Haciendo lo que Moliere y otros autores, han tomado los motivos de donde mejor se han presentado pero al proporcionárselos y al darles nueva forma ha revelado verdadera inspiración. ¡Qué riqueza de instrumentación! ¡Qué colorido! Es un artista; El libro peca de inocente; pero se ve que su autor conoce la escena. Hace años esta zarzuela habría conmovido al auditorio. Ahora la gente prefiere reír o  llorar.

El Eco de Cartagena, 11-11-1884 (apartado: Ecos de Madrid)


"Castillos y Torres en la Edad Media"

Libro editado por el PRODER (Asociación para el desarrollo del Alto Vinalopó) en el año 2008.
Realizado por Pedro Zapater Espinosa y Mª Dolores Valdés Sanjuán.

De carácter histórico, sus páginas nos van adentrando en la historia del pasado de nuestra comarca, a través de las construcciones características de entonces: los castillos y las murallas.

Dada la gran extensión de la obra, ofrecemos un resumen de la misma, a la vez que felicitamos a sus autores por el gran trabajo realizado.