“Apuntes para un cancionero popular villenense” - Villena, 1929

      

Durante nuestros años de niñez, muchas de las estrofas que van a leer a continuación, nos fueron transmitidas de manera oral   por nuestros abuelos y nuestros padres, en unos casos, entonadas, en otros casos cantadas y algunas veces acompañados de instrumentos musicales, de carácter sencillos, como eran la zambomba (de barro o de un bote)  y la pandereta. 

Como homenaje y recuerdo a nuestros mayores, recordamos a continuación algunas de las coplas que nos enseñaron y que "uno de la tierra" las recopiló y redactó en este magnífico artículo que apareció publicado en el semanario villenense Patria Chica.



Dibujos de Pepe Menor


Es indudable que el pueblo es el gran poeta y que la poesía musical es, como dice Ricardo León, “la poesía natural, sin artificios, ni dobleces; el sentimiento puro tal como sube del corazón a los labios; la voz sin nombre ni dueño, que aun cuando brota de un personal sentir, viene como la lengua misma, a ser de todos por la virtud de su propia sinceridad”.

El sabio maestro don Francisco Rodríguez Marín dice, hablando de los cantos populares: “así como todo el pensar de un pueblo está condensado y cristalizado en sus refranes, todo su sentir se halla concentrado en sus coplas. ¿Queréis saber de que es capaz su corazón? Escuchad su cancionero, termómetro que marca fielmente los grados de su valor afectivo”.

“El pueblo narra su vida entera en larguísima serie de coplas: coplas solemnizan el bautizo del hijo…con sus coplas arrúllale el sueño la enamorada madre…cantando aprende el hijo del pueblo a rezar y a leer, y cuando llega la sonriente primavera de la vida y se abre la flor del alma y el amor tocándola con sus alas de mariposa, le hace sentir inefables estremecimientos, rómpase entonces el copiosísimo venero de la inspiración y esperanzas, vacilaciones, ternezas, celos, pesares de la ausencia, burlas del desdén, acibares de odio, todo eso y mucho más brota a borbotones del manantial inagotable de la popular poesía.”

Estimulados por las hermosísimas frases de estos dos eminentes literatos, sentimos vivos deseos de bucear en el corazón de nuestro pueblo, a fin de conocer el genuino sentir de Villena a través de sus coplas, y por nuestra mente cruzó la idea de formar un Cancionero popular villenense y hasta llegamos a dar los primeros pasos en esta obra, viéndonos precisados a cejar en nuestro empeño, por juzgarlo muy superior a nuestras fuerzas, confiados en que otra pluma mejor cortada pueda algún día llevar a cabo esta empresa.

Como fruto de aquella tentativa ofrecemos hoy para el extraordinario de Patria Chica estos ligerísimos “Apuntes”, que no son más que una débil muestra de la riquísima cantera del  folklore villenense, de la mina inagotable de los cantares o coplas de nuestro pueblo.

Coplas locales

       Llamamos así a aquellas en que se citan o nombran sitios, lugares, monumentos o asuntos puramente villenenses.

           Y comenzaremos, como homenaje a nuestra queridísima Virgen de las Virtudes, con una copia en que se le nombre juntamente con las patronas de otros pueblos circunvecinos:

 

En Villena las Virtudes,

En Caudete la de Gracia,

En Yecla la Concepción

La de Belén en Almansa.

 

            Siguen las copias a los grandes templos parroquiales y a sus elevadas torres:


Tres cosas tiene Villena

que no las tiene Caudete:

Santa María, Santiago

y la plaza de entre dos fuentes.

 

Tres torres hay en Villena,

yo te diré las que son:

Santa María, Santiago

y la torre “El Orejón”.

 

            Desgraciadamente esta última torre hace ya muchos años que desapareció y por eso no se canta ya la siguiente copla tan típica y castiza:


El Orejón de Villena

dicen que no tiene orejas;

ayer tarde se las vide

y las tenía como tejas.

             No les falta copia correspondiente a las humildes ermitas:

 

Santa Bárbara en un alto,

Santa Lucía en una cuesta

y el glorioso San Benito

que está en medio de la huerta.

 

            Ciertas calles y lugares de nuestro pueblo han sido siempre punto de cita y concurrencia donde se juntan los hombres, muchísimas veces con el único objeto de perder el tiempo, permaneciendo largas horas alejados de sus hogares. Inútil es decir que tales sitios y calles no pueden ser bien vistos por las mujeres hacendosas y caseras que manifiestan su enfado cantando mientras están entretenidas en sus faenas domésticas.

 

Adiós, la Correderita

con ventanas y balcones,

adiós  la Puerta de Almansa,

la perdición de los hombres.

 

Calle mayor de Villena

la quisiera ver volada

con pólvora y dinamita

con perdigones y balas.

 

No podía faltar en estas coplas locales la nota festiva y humorística que atribuye humanas acciones a las montañas y a otros lugares:


La Peña-Rubia se casa

con Picachos de Cabrera,

los padrinos han de ser

las lomas de Carboneras.

 

En el cañar de Bulilla

mañana hay toros reales,

en el Alcabón comedias,

y danzas en los Rubiales.

 Finalmente, ahí va la última copla de esta sección que está como si dijéramos acabada de sacar del horno:

 

Villena ya no es Villena

que es un pequeño Madrid,

con su plaza de toros

y el teatro de Chapí.

Coplas de madre

             En este grupo incluimos aquellas en las que nombra la palabra “madre” y son, por consiguiente, la manifestación del amor más puro y más tierno. Dicho se está que el amor materno, tanto activo, como pasivo, ha de constituir siempre el manantial más fecundo de inspiración y, aprovechando este por el pueblo, ha de producir las mejores y más sentimentales coplas.

            Comenzaremos con una que es la más hermosa que conocemos, tanto por la grandiosidad del pensamiento, como por la perfección de la forma. Es todo un poema. La oímos por vez primera en un gramófono y después se nos ha asegurado que se canta también en Villena y por eso la insertamos:

 

Un céntimo le di a un pobre

y me bendijo a mi madre:

que limosna tan pequeña

Pa recompensa tan grande

 

            Le sigue en mérito la que va a continuación por expresiva y profunda a la vez:


Yo todo te lo consiento

menos faltarle a mi madre,

que una madre no se encuentra

y a ti te encontré en la calle.

 

            El amor materno es tan grande que, si bien coexiste con todos los amores, logra en ocasiones sobreponerse a todos los demás. Hermosamente lo expresa la copla siguiente:

 

Quererte más que a mi madre,

eso es pedirme la luna:

mujeres tengo a millares

y madre no hay más que una.

 

            Pero donde el pueblo desborda sus sentimientos de ternura y amor es cuando canta a la madre muerta. Ved que copla tan correcta y tan delicada en medio de su extrema sencillez:

 

Ya se murió mi madre,

¡lástima de madre mía!

¿Cuándo encontraré otra madre?

¿Como la que tenía?

 

            Mientras la madre vive, parece que nada falta y todo se soporta bien. Así lo expresa esta copla:

 

Murió mi madre ¡ay de mí!

ya me quedé sin aventura;

ninguno pasa trabajos

mientras su madre le dura.

 

            La muerte de la madre produce un vacio que nadie puede llenar y la fuerza del dolor nos hace realizar a veces actos incoherentes e incomprensibles. Ambos efectos están magníficamente expresados en estas dos coplas:

 

Cuando vi a mi madre muerta,

yo no sé que me pasó

que me pareció que el mundo

se hundía en mi corazón.

 

Cuando se murió mi madre,

tan grande fue mi sentir,

que en vez de echar a llorar

mi llanto rompió a reír.

 

            Aunque la copla debe tener solamente cuatro versos, sin embargo, algunas veces el pueblo poeta las hace de cinco versos, bien concertando los cinco, o bien dejando libre el primero. Modelo de la primera condición es la copla siguiente que, por otra parte, no puede ser más tierna y delicada:


La una en el reloj daba

cuando mi madre expiró:

mis hermanitos lloraban

al ver que se nos murió

la que tanto nos amaba.

Como muestra de coplas de cinco versos con el primero libre pueden figurar las dos con que cerramos esta parte y en las cuales se expresa un contraste terrible entre la amargura del dolor y las injusticias humanas:


Mi madre muerta de hambre

y yo sin saber que hacer…

fui pidiendo puerta en puerta

para darle de comer…

¡cuando fui ya estaba muerta!

 

Al monte me fui por leña

por mantener a mi madre:

cuando estaba en la agonía

me llevaron a la cárcel…

¡con que pena moriría!

            Coplas de enamorados

             El amor. Este ha sido y será siempre el más copioso manantial de poesía. Cuando se templan las cuerdas del corazón, se convierte en una lira que continuamente canta, y sus primeras coplas suele entonarlas rondando la casa de la mujer amada. “Apenas, dice el ya nombrado literato Ricardo León, le apunta el bozo a Juan Español, templa las cuerdas de su guitarra y va de ronda con los mocitos del lugar.”

            Todo enamorado, sobre todo estando cerca de la persona amada, se siente altivo, pendenciero, desafía a todo el mundo y, en ocasiones, llega a ser verdaderamente peligroso y temible.

            Magníficamente expresó esto Gabriel y Galán en la siguiente copla extremeña:


“No le jurguis al león

que anda alreor de la jembra

ni te enredis con el hombre

que canta al pie de una reja.”

            El enamorado villenense exterioriza las cualidades, antes dicha, con esta copla:

 

En esta esquina me paro

y aquí planto mi bandera;

el que quiera llevar palos

ya puede salir pa afuera.

 

Como es natural no hay nadie que acepte la invitación y entonces, sereno ya y tranquilo, se dispone a dar rienda suelta a sus sentimientos.

Pero sabe el mozo que la habitación en que reposa su amada está en lo más escondido y retirado de la casa, y para tener la seguridad de que son escuchados sus cantares, hace al punto el siguiente encargo:


En esta calle que entramos

toca bien y canta fuerte;

la cama de esa doncella

está honda y no se siente.

 

Y cuando está convencido de que sus cantos no se pierden en el vacío, deja que se le escape el corazón por la boca con coplas como estas:


Esta calle está empedrada

con piedras que puse yo;

todos miran a las piedras

y a tu cara miro yo.

 

Si supieras como estoy

el día que no te veo,

ni mis ojos tienen luz

ni mi corazón consuelo.

 

Los pajaritos y yo

nos levantamos a un tiempo;

ellos a cantar el alba,

yo a llorar mis sentimientos.

 

Si me muero antes que tú

le he de pedir al Eterno

que me ponga entre las nubes

para verte desde el cielo.

 Y así el enamorado va cantando en todas las horas de la noche una serie inacabable de sentidísimas copias que, si se coleccionaran, llenarían varios volúmenes. Poco importa que la noche sea tempestuosa, o que el invierno inclemente desate sus rigores y llegue a helar las palabras en la boca porque

 

En una noche de enero

cuando más aprieta el frio,

cuando el frío más aprieta

más arde el corazón mío.

 Puede ocurrir que, a pesar de tan finos requerimientos, no se dé ella por entendida, ni entreabra su ventana, ni mucho menos, se asome a la reja o al balcón, y entonces el mozo, ya un tanto amoscado, lanza esta copla que no deja de tener gracia:

 

Si me quieres dímelo

Y si no, di que me vaya,

no me tengas al sereno

que no soy jarra de agua.

 

Los desdenes de la amada van poco a poco acibarando el ánimo del novio que, al fin se decide a abandonarla, haciéndoselo saber con estas coplas:


Yo pensé que era castillo

con bastante fortaleza

y he visto que eres mujer

y en ti no cabe firmeza.

                        Corazón mío pequeño,

no quieras a esa mujer,

que esa mujer quiere a otro

y a ti no te puede ver.

 

Sólo por quererte a ti

olvidé un hermoso cielo,

dos glorias no puede haber…

volvamos a lo primero.

 

Solo piensas que yo en ti pienso,

ni en ti pienso ni imagino,

por otra acequia más honda

llevo el agua a mi molino.

 

La amada, por su parte, exteriorizas también sus sentimientos cantando mientras trajina en sus labores:

Cuando yo esté en la agonía,

si tu no me puedes ver,

cásate con mi recuerdo

en pago de mi querer.


Todos pasan y traspasan

y no pasa el que yo quiero,

¿cuándo querrá Dios que pase

aquel moreno hechicero?


Si el querer que puse en ti

tan firme y tan verdadero

lo hubiera puesto yo en Dios,

hubiera ganada el cielo.

 Como ama de veras, pronto siente el aguijón de los celos que se va clavando en su corazón y exclama:

                        Si me tuvieras cariño,

me vendrías a buscar,

como el agua busca al rio

y el rio busca la mar.

 

Amor mío, vienes tarde

y te retiras temprano;

desengáñate si tienes

amores por otro lado.

 

Al fin, la losa del desengaño cae con todo el peso sobre ella que dice con ecos lastimeros:

 

Todo en este mundo cansa

yo de ti no me cansé

y tú de mi te has cansado

¿dime, bien mil, por qué?


Yo te he enseñado a querer

Y te enseñé a ser feliz;

Tú me enseñas a llorar

Y me enseñas a sufrir.

 

Por último viene el rompimiento definitivo al saberse menospreciada por la madre del novio y canta:

 

Dicen que ha dicho tu madre

que a la reina te mereces

y yo como no soy reina

he pensado no quererte.

 

Y aquí hacemos punto final. Nos haríamos interminables si hubiéramos de decir algo, aunque poco, de las diferentes secciones de coplas que forman el copiosísimo cancionero villenense.

Para no alargar más este trabajo, nada hemos dicho de coplas religiosas, ni de Noche Buena, ni de las que se cantan acompañando las diferentes faenas agrícolas: coplas de pisa, de trilla, de vendimia, de siega y tantas otras que demuestra que Villena canta y sabe cantar.

La lástima es que no haya una pluma hábil que disponga de tiempo para dedicarse a coleccionar nuestro cancionero. La mina está abierta, el filón a la vista y es riquísimo e inagotable.

Quien quisiera converse no tendría más que situarse a las entradas de nuestra ciudad a la hora del atardecer, cuando regresan los trabajadores de la huerta y del campo y verá que, unos en carros, otros en caballerías y otros andando, todos entran en el pueblo y vuelven a sus casas cantando coplas variadas y hermosísimas que son un fiel reflejo de los afectos y sentimientos de Villena. Pueblo que canta, es un pueblo honrado.

Y terminamos diciendo con Gabriel y Galán:    ¡Ara y canta, labrador!

                                            Dibujo de Pepe Menor

                                                                                                    Uno de la tierra. 

                                                                                            Patria Chica, 05-09-1929


Algo Muy Diferente (En Directo)


Algo Muy Diferente (En Directo) · Banda Municipal de Villena Compositor Manuel Carrascosa García - Centenario 1911-2012

El Baile de los Espías (En Directo), por Manuel Carrascosa García, director de la Banda Municipal de Villena


El Baile de los Espías (En Directo) · Banda Municipal de Villena Compositor Manuel Carrascosa García - Centenario 1911-2012 ℗ 2013 visualsonora Released on: 2013-12-01 Musical Director: Pedro Ángel López Sánchez


Villena en Fiestas (En Directo)


Villena en Fiestas (En Directo) · Banda Municipal de Villena Compositor Manuel Carrascosa García - Centenario 1911-2012

Canto a la Virgen de las Virtudes - Villena, composición del compositor Manuel Carrascosa García

Fiestas de Moros y Cristianos en Villena - 1889








Complementamos la información con notas de hemerotecas de prensa:



El Alicantino-diario católico – Sábado 07-09-1889

Carta de Villena, Las Virtudes 5 de septiembre de 1889 enviada al Sr. Director de El Alicantino.
Dice así:

Viva la Virgen de las Virtudes, Viva la religión católica, viva León XIII, viva el Papa Rey. Qué espectáculo se ofrece a mi vista, señor director, que entusiasmo más general. Inclinen sus cabezas avergonzadas y besen el polvo los hijos del error, al ver un pueblo tan importante como Villena, cada año más entusiasmado con su Excelsa Patrona. Confúndase el infierno y los satanistas, ante el público testimonio que 16.000 almas dan de su fe y de su amor inextinguible a la Reina de los cielos y tierra. A la digna Madre del Rey inmortal de los siglos. Y…viva el rey que nunca muere y si muere, resucita.

¿Qué importa que unos cuantos infelices, más dignos de compasión que de otra cosa, se burlen de tan augustos misterios?. ¿Qué importa que se esfuercen cada día en avasallar el imperio de toda la tierra, cuyas glorias se desvanecen como el humo? La verdadera España se levanta como un solo hombre en todas partes, en ocasiones como la presento; y ese grito espontáneo, que nace del fondo de su corazón, sabrá barrer en su día a la raza espúrea y anti-española que ridiculiza sus creencias.

Hace más de 400 años que Villena festeja a María Santísima festeja a María Santísima de las Virtudes como a su más preciosa joya, recurriendo a ella en todas las tribulaciones y necesidades de la vida. El mismo D. Joaquín María López que no pecaba según cuentan de fanático en religión, no entraba en su casa cuando venía de Madrid, sin ir antes a visitar a la Virgen. Tal era la veneración y respeto que le tenía, a pesar de sus ideas avanzadas.

Y, si los obsequios que Villena tributa a su tutelar, aumentan cada día, a pesar de las corrientes descreídas del siglo; y no obstante, el empeño de algunos hijos ingratos, por borrar tan saludable entusiasmo.

Hoy ha sido la traslación de la imagen desde el santuario a la parroquia de Santiago, para celebrar la fiesta anual, de la cual ya le daré cuenta oportunamente.

El artículo figura se firma, no obstante cuando leamos el artículo que figura a continuación, creo que sabremos quién lo escribió.

El Alicantino, diario católico – Miércoles 11-09-1889

Otra carta, fechada el Las Virtudes el 9 de septiembre y dice así:

Cesó el estruendo de los arcabuces simulando  una verdadera campaña con algunas quemaduras de pólvora y alguna que otra reyerta por la mala costumbre de ensuciarse de barro y polvo, entusiasmándose los combatientes  más de lo que exige la cultura de un pueblo civilizado. Juegos de manos, juegos de villanos. Por la devoción que se tiene a la Santísima Virgen debían corregirse ciertos abusos y licencias. La procesión luciría mucho más, sin verse cortada de vez en cuando, no bastando acaso los titánicos esfuerzos de los encargados de ordenarla. ¿Se olvida acaso el respeto y veneración que nos merecen los santos a quienes se quiere obsequiar con estos actos religiosos?

Esta mañana se devuelve otra vez la Virgen a su santuario, concluyendo hasta otro año, con la despedida, los vítores y aclamaciones que como conclusión de las fiestas, se redoblan hasta lo inverosímil; demostrando Villena con esa tradicional costumbre, que hubo un día aciago de peste y calamidades públicas, que Nuestra Señora de las Virtudes la libró de tanta tribulación.

Las fiestas han sido brillantes, sin lamentar desgracia alguna. Los oradores de los tres días elocuentísimos, comparando admirablemente el estado del mundo antes de la ley de gracia y después, por haber nacido de una Virgen sin mancilla el Redentor; cambiando el vicio en virtud, la esclavitud en libertad, y las falsas deidades en la oración, única digna y verdadera del Dios de verdad y luz.

María dignificó a la mujer; y aquellas matronas que tenían por honroso todo lo cínico y profano, cambiadas súbitamente por la gracia, entregan con firmeza su cuello al verdugo, en testimonio de su fe,  para volar el cielo con la palma del martirio…Es original sino malicioso, el empeño de algunos villenenses, en querer ser devotos a viva fuerza de la Virgen de las Virtudes, sin abjurar los errores condenados por la Iglesia. ¿Cómo pueden servir a Dios y al diablo? La luz y las tinieblas se repelen. El masón, el liberalista, el esclavo de las sectas condenadas por el Papa, único jefe de la cristiandad, podrán estar bautizados, pero serán católicos renegados, hasta que se retracten públicamente. Yo no comprendo el catolicismo acomodaticio de ciertas gentes que se creen capaces de juzgarlo todo, hasta se atreven a criticar las cosas hechas con buena fe…

No sé si lo dije en mi anterior, que se construyó un nuevo trono a la Virgen que, sin ser una obra de arte, por no permitirlo los fondos disponibles, es del mejor gusto y responde cumplidamente al objeto que se propuso al Sr. Cura Arcipreste de Santiago. Tal vez algunas personas presuntuosas no lo entienden así, pero yo que sin que esto sea jactancia, entiendo algo de estas cosas, lo aprecio de esta manera y creo que será de la misma opinión toda persona imparcial.
Creo que en el programa de las fiestas no figura  reverendo cura de Santa María, sin duda por un exceso de modestia; pero es justo consignar que tomó parte muy activa en todo, secundando dignamente al señor Arcipreste y demás eclesiásticos.

Una nueva filada de moros a caballo, creo se aumentó este año  a las que había, siendo de lamentar haya casi desaparecido la de los tercios de Flandes, que tanto lucía.

Las funciones de iglesia suntuosísimas y en todas se ve aumentar a asistencia de fieles, a pesar de las contrariedades con que tienen que luchar cada día, los pastores de la religión católica. Loado sea Dios en todo  y él tenga misericordia de todos para que pronto se restablezca el reinado social de Jesucristo.
El Lego, Fray Canelles



El Graduador, periódico político y de noticias – Alicante 31-08-1889

Fiestas en Villena

Noticia escueta que con el título de “Fiestas en Villena” indica que los festejos tendrán lugar del 5 al 9 de septiembre  y habrá comparsas de moros y cristianos, misa de campaña, retreta, gran serenata, simulacro de batalla, reparto de limosnas, alborada, castillo de fuegos artificiales, procesión y mucha música.

VILLENA - CRÓNICAS DE LAS FIESTAS DE 1889

El Alicantino-diario católico – Sábado 07-09-1889

 

Carta de Villena, Las Virtudes 5 de septiembre de 1889 enviada al Sr. Director de El Alicantino.

Dice así:

 

“Viva la Virgen de las Virtudes, Viva la religión católica, viva León XIII, viva el Papa Rey. Qué espectáculo se ofrece a mi vista, señor director, que entusiasmo más general. Inclinen sus cabezas avergonzadas y besen el polvo los hijos del error, al ver un pueblo tan importante como Villena, cada año más entusiasmado con su Excelsa Patrona. Confúndase el infierno y los satanistas, ante el público testimonio que 16.000 almas dan de su fe y de su amor inextinguible a la Reina de los cielos y tierra. A la digna Madre del Rey inmortal de los siglos. Y…viva el rey que nunca muere y si muere, resucita.

¿Qué importa que unos cuantos infelices, más dignos de compasión que de otra cosa, se burlen de tan augustos misterios?. ¿Qué importa que se esfuercen cada día en avasallar el imperio de toda la tierra, cuyas glorias se desvanecen como el humo? La verdadera España se levanta como un solo hombre en todas partes, en ocasiones como la presento; y ese grito espontáneo, que nace del fondo de su corazón, sabrá barrer en su día a la raza espúrea y anti-española que ridiculiza sus creencias.

Hace más de 400 años que Villena festeja a María Santísima festeja a María Santísima de las Virtudes como a su más preciosa joya, recurriendo a ella en todas las tribulaciones y necesidades de la vida. El mismo D. Joaquín María López que no pecaba según cuentan de fanático en religión, no entraba en su casa cuando venía de Madrid, sin ir antes a visitar a la Virgen. Tal era la veneración y respeto que le tenía, a pesar de sus ideas avanzadas.

Y, si los obsequios que Villena tributa a su tutelar, aumentan cada día, a pesar de las corrientes descreídas del siglo; y no obstante, el empeño de algunos hijos ingratos, por borrar tan saludable entusiasmo.

Hoy ha sido la traslación de la imagen desde el santuario a la parroquia de Santiago, para celebrar la fiesta anual, de la cual ya le daré cuenta oportunamente.

                              El artículo figura se firma, no obstante cuando leamos el artículo que                                 figura a continuación, creo que sabremos quién lo escribió”.

 

El Alicantino,diario católico – Miércoles 11-09-1889

 

Otra carta, fechada en Las Virtudes el 9 de septiembre, dice así:

 

“Cesó el estruendo de los arcabuces simulando  una verdadera campaña con algunas quemaduras de pólvora y alguna que otra reyerta por la mala costumbre de ensuciarse de barro y polvo, entusiasmándose los combatientes  más de lo que exige la cultura de un pueblo civilizado. Juegos de manos, juegos de villanos. Por la devoción que se tiene a la Santísima Virgen debían corregirse ciertos abusos y licencias. La procesión luciría mucho más, sin verse cortada de vez en cuando, no bastando acaso los titánicos esfuerzos de los encargados de ordenarla. ¿Se olvida acaso el respeto y veneración que nos merecen los santos a quienes se quiere obsequiar con estos actos religiosos?

Esta mañana se devuelve otra vez la Virgen a su santuario, concluyendo hasta otro año, con la despedida, los vítores y aclamaciones que como conclusión de las fiestas, se redoblan hasta lo inverosímil; demostrando Villena con esa tradicional costumbre, que hubo un día aciago de peste y calamidades públicas, que Nuestra Señora de las Virtudes la libró de tanta tribulación.

Las fiestas han sido brillantes, sin lamentar desgracia alguna. Los oradores de los tres días elocuentísimos, comparando admirablemente el estado del mundo antes de la ley de gracia y después, por haber nacido de una Virgen sin mancilla el Redentor; cambiando el vicio en virtud, la esclavitud en libertad, y las falsas deidades en la oración, única digna y verdadera del Dios de verdad y luz.

María dignificó a la mujer; y aquellas matronas que tenían por honroso todo lo cínico y profano, cambiadas súbitamente por la gracia, entregan con firmeza su cuello al verdugo, en testimonio de su fe,  para volar el cielo con la palma del martirio…Es original sino malicioso, el empeño de algunos villenenses, en querer ser devotos a viva fuerza de la Virgen de las Virtudes, sin abjurar los errores condenados por la Iglesia. ¿Cómo pueden servir a Dios y al diablo? La luz y las tinieblas se repelen. El masón, el liberalista, el esclavo de las sectas condenadas por el Papa, único jefe de la cristiandad, podrán estar bautizados, pero serán católicos renegados, hasta que se retracten públicamente. Yo no comprendo el catolicismo acomodaticio de ciertas gentes que se creen capaces de juzgarlo todo, hasta se atreven a criticar las cosas hechas con buena fe…

No sé si lo dije en mi anterior, que se construyó un nuevo trono a la Virgen que, sin ser una obra de arte, por no permitirlo los fondos disponibles, es del mejor gusto y responde cumplidamente al objeto que se propuso al Sr. Cura Arcipreste de Santiago. Tal vez algunas personas presuntuosas no lo entienden así, pero yo que sin que esto sea jactancia, entiendo algo de estas cosas, lo aprecio de esta manera y creo que será de la misma opinión toda persona imparcial.

Creo que en el programa de las fiestas no figura  reverendo cura de Santa María, sin duda por un exceso de modestia; pero es justo consignar que tomó parte muy activa en todo, secundando dignamente al señor Arcipreste y demás eclesiásticos.

Una nueva filada de moros a caballo, creo se aumentó este año  a las que había, siendo de lamentar haya casi desaparecido la de los tercios de Flandes, que tanto lucía.

Las funciones de iglesia suntuosísimas y en todas se ve aumentar a asistencia de fieles, a pesar de las contrariedades con que tienen que luchar cada día, los pastores de la religión católica. Loado sea Dios en todo y él tenga misericordia de todos para que pronto se restablezca el reinado social de Jesucristo”.

El Lego, Fray Canelles

 

El Graduador, periódico político y de noticias – Alicante 31-08-1889

 

Fiestas en Villena

 

Noticia escueta que con el título de “Fiestas en Villena” indica que los festejos tendrán lugar del 5 al 9 de septiembre  y habrá comparsas de moros y cristianos, misa de campaña, retreta, gran serenata, simulacro de batalla, reparto de limosnas, alborada, castillo de fuegos artificiales, procesión y mucha música.

 

VILLENA- CRÓNICA DE LAS FIESTAS DE 1884

 El Serpis, periódico de la mañana, Alcoy 05-04-1884

 

Habla de que el cuarto centenario de la aparición de la Virgen de las Virtudes en la fuente del Chopo va a ser celebrado con lujo y entusiasmo sin igual, como corresponde a la veneración y fe que a aquella milagrosa imagen profesan todos los hijos de Villena.

Esta fiesta debió celebrarse en 1874, más lo impidieron los tristes acontecimientos a que daba lugar la guerra civil.

Durará nueve días y a ella se asocia el ayuntamiento y la ciudad en masa. Se prepara para el mes de setiembre y con motivo de ella se realizarán algunas mejoras en el convento que guarda la Imagen, reponiéndose el piso del hermoso claustro  que da acceso a la Iglesia, componiéndose cristales y otras y otras obras de esta índole que requiere un monasterio  tan visitado por fieles de lejanas tierras.

También parece que se propone la reposición de la cruz cubierta de la ermita de San Sebastián, obra antiquísima y de arte, que cayó por el tiempo y la incuria y yace hoy olvidada en un rincón. La torre de la iglesia parroquial de Santiago también recibirá alguna mejora.

De las funciones religiosas poco se dice aún, más no así de las fiestas y demostraciones populares. No faltarán comparsas de moros y cristianos y además de las fachadas de las iglesias engalanadas, se presentarán también iluminaciones en muchas casas y habrá músicas y fuegos artificiales en calles y plazas en honor de la patrona.

Estas fiestas demostrarán el entusiasmo y veneración que merece a la ciudad de Villena su patrona milagrosa Imagen aparecida en 1474, y que vino a cortar las enfermedades que hasta entonces diezmaban la población, tan cruel como frecuentemente.

 

Año 1884: IV Centenario de la aparición de la Imagen de Ntra. Sra. de las Virtudes

 

En el año de 1884 se celebraron los cuatrocientos  años de la aparición de la Imagen de Nuestra Señora de las Virtudes.

Del porqué no se celebró en 1874 y se llevó a cabo diez años después, trataremos seguidamente y de manera muy escueta, para pasar a continuación a detallar las distintas circunstancias que a lo largo de 1884 se sucedieron en nuestra población con motivo de los preparativos para la celebración de las Fiestas del Centenario.

Comienza este relato con una sesión municipal, celebrada el 16 de septiembre de 1883, que estuvo presidida por su titular don Luis García Poveda. En ella se abordó un asunto de especial interés para los festeros de aquel entonces, puesto que consistía en determinar la celebración en el año próximo del IV CENTENARIO DE LA APARICIÓN DE LA VIRGEN DE LAS VIRTUDES, y a ello hace mención el texto que figura a continuación y que corresponde al acta, que de dicha sesión redactó el secretario municipal, don Pedro Eugenio López Chapí.

 

«A petición verbal de los capitanes de las comparsas de Moros y Cristianos que han contribuido a solemnizar las funciones que, en honor de nuestra Patrona se han celebrado en estos últimos días y vista la general simpatía con que ha sido acogida por el pueblo de Villena la idea de Conmemorar el centenario de la Aparición de la Imagen que la representa, haciendo en su obsequio grandes festejos y cuya conmemoración no pudo efectuarse en el año de 1874 que es cuando correspondía, por causas de las guerras civiles que asolaban el país, acordó la Corporación que desde luego se anuncie el propósito que obliga de que en el año próximo de 1884 y primeros días del mes de septiembre se celebren fiestas en memoria de aquel suceso, a cuyo efecto conceden las más amplias facultades al Sr. Presidente y a las comisiones de festividades para que reúnan los diferentes gremios de artesanos, a los labradores y a los individuos que componen las comparsas de moros y cristianos, a fin de que nombren comisiones de su seno y cada una de por sí convenga en los festejos que ha de hacer y para que estudie los que han de verificar el Ayuntamiento, calculando a cuanto podrán ascender los gastos, al objeto de consignarlos en el presupuesto municipal del año próximo, no omitiendo todo lo necesario para que resulte un obsequio digno de nuestra Patrona y Señora María Santísima de las Virtudes».

 

Transcurría el año esperado y no surgió nada destacado sobre dicha celebración hasta el 11 de mayo, fecha en la que se celebró sesión municipal, presidida por un nuevo Alcalde, Francisco Hernández Hurtado y entre otros temas se abordó el de la consignación en el presupuesto municipal de la cantidad de cuatro mil pesetas, destinadas a sufragar los gastos que se originasen con motivo de las fiestas del Centenario.

Siete días más tarde fue abordado nuevamente el tema del Centenario, debido a un escrito que presentó don Trinidad de Juan y que fue suscrito por gran número de vecinos. En dicha petición los firmantes exponían su confianza en que la actual Corporación desplegara todo su celo para que dicha festividad fuese digna de tan alto objeto, suplicando que se consignase en el presupuesto municipal una cantidad que no bajase de once mil pesetas y que se destinase a auxiliar a la Junta de la Virgen, puesto que carecería de recursos para poder atender los gastos de adorno del templo de Santiago, a subvencionar a las comparsas para el pago de las Bandas Militares que las acompañaran y a los otros gastos que llevarían consigo este tipo de fiestas, castillo de fuegos artificiales, limosnas a pobres, etc.. En otro apartado rogaban también se estimulase el celo de las comisiones de distrito a fin de que se adornasen las calles y plazas.

La Corporación, después de discutir el contenido el escrito denegó la cantidad solicitada, indicando que con anterioridad ya habían sido aprobadas cuatro mil pesetas y por tanto consignadas en el presupuesto municipal.

Finalmente acordó que se convocara a las comisiones de distrito, a los capitanes de comparsas, labradores y demás personas que se creyere conveniente a fin de allegar recursos y disponer la clase de festejos, que se proponían, dándose cuenta al Ayuntamiento del resultado de dichas gestiones.

Tal instancia debió ser tratada con cierta tensión, puesto que resulta curioso que al fin de dicha sesión presentaran su dimisión dos Tenientes de Alcalde.

Una nueva insistencia, con fecha 22 de junio, protagonizó don Trinidad de Juan, al remitir al Ayuntamiento otra petición, esta vez en representación de los demás jefes de las comparsas que en simulacro de Moros y Cristianos debían tomar parte en las funciones cívico-religiosas. En la misma se indicaba que era necesario que el Ayuntamiento designara los días en que habían de efectuarse dichas funciones, a fin de poder ajustar las Bandas Militares que habían de tomar parte en ellas.

La Corporación, tras una discusión, acordó que la sagrada Imagen se trajese a Villena la tarde del día 4, que los festejos se verificasen los días 5, 6, 7 y 8 y el día 9 por la mañana se trasladase al Santuario.

Petición más trascendente fue la que se abordó en la sesión municipal del 10 de agosto, en la que gran parte de los individuos que componían la Junta de la Virgen solicitaron que, teniendo previsto efectuar una misa de Réquiem por el alma de todos los fallecidos desde el último Centenario la mañana del día 9, la Virgen se trasladase el día 10.

Se daba también la circunstancia de que los directores de las Bandas no podían presentarse el día 4 de septiembre por estar comprometidos con otras funciones y sí el día 5. La Corporación vio con agrado semejante modificación y accedió a ella.

El momento cumbre se acercaba; el 24 de agosto un repique general de campanas y un bando daban cuenta a toda la población de tan feliz acontecimiento, que fue también complementado con la publicación de un libro que titulado «Historia de la Virgen de las Virtudes» publicó don José Zapater García.

Es de suponer que los festejos comenzaron con toda la brillantez con que se diseñaron; lo que si sabemos con certeza es que la Virgen llegó a Villena la tarde del día 5.

Pero esa alegría que invadía todos los rincones de nuestra ciudad desapareció el día 7. Las Fiestas tocaron a su fin. La Corporación Municipal, atendiendo al clamor del vecindario, que se encontraba amenazado de que la población fuera invadida por el cólera, acordó que se suspendiese el traslado de la Imagen de nuestra Patrona a su Santuario hasta que pasase el peligro que amenazaba Villena. Se vigilaron estrechamente todas las entradas a la población, el hospital fue provisto del material necesario y se establecieron diversos cordones sanitarios.

La epidemia, que atacó duramente algunas zonas de la provincia -- Elche, Monforte del Cid, Novelda--, no llegó a Villena y el día 30 de septiembre por el Boletín de la provincia, se tuvo conocimiento de que el peligro había cesado.

En la sesión municipal celebrada el 4 de noviembre se trató la conveniencia de llevar a efecto una acción de gracias a nuestra Patrona por haber librado a la ciudad de la epidemia colérica, acordándose que dicha acción se celebrase el día 30 de ese mismo mes, trasladando al día siguiente la Sagrada Imagen a su Santuario.

El 23 de noviembre las circunstancias cambiaron, una nueva epidemia invadía algunos pueblos de España y por tanto se suspendió dicho acto y por tanto el traslado, continuando nuestra Patrona en Villena.

Cabe destacar la presencia, en tan destacada celebración, del hijo de esta ciudad y eminente orador sagrado Rvdo. D. Juan Chaumel Jorge -a quien Villena dedicó una calle situada junto a la Puerta de Almansa-, quien se prestó a predicar gratis todos cuantos sermones fueran necesarios para solemnizar la Fiesta del Centenario. El Ayuntamiento, en señal de agradecimiento le obsequió con una escribanía de plata que costó ciento veinticinco pesetas.

 

Detalle de los gastos de dicha celebración:

 

Objetos diversos para iluminación de la Casa Consistorial… 24.- Ptas.

Bandera Española de grandes dimensiones, traída desde Barcelona y con destino al balcón del Palacio Municipal… 51.- Ptas.

Varios efectos para solemnizar el Centenario (telas, farolas y enseres para adornos en C. Consistorial… 164,25. -Ptas.

Para encalar la parte baja de la C. Consistorial… 10.- Ptas.

Cantidad entregada a los capitanes de comparsas José Martínez, Antonio Molina, José María Botella, Francisco Hernández y Pedro Román, para pagar a los Músicos… 625.-Ptas.

Templete de madera construido por Santiago Esteve y que fue colocado en la ermita de San Sebastián… 750.- Ptas.

 NOTA:

La bibliografía procede de datos del Archivo Municipal de nuestra ciudad (Libros de Actas y Documentos) y el artículo fue publicado en la revista Villena de 1984 por Joaquín Sánchez Huesca.

 

Villena 1884. Celebración del IV Centenario de la aparición de la imagen de Ntra. Sra. María de las Virtudes







 

VILLENA - Carteles seleccionados para las Fiestas del 2023

Cartel anunciador de las Fiestas, realizado por Leonor López Díaz, vecina de Caudete.

Portada de la revista Día 4 que fuera, realizada por el villenense Antonio Ruíz Cerdán "Chispes".


Cartel de la Romería de Las Virtudes, realizado por Juan Diego Ingelmo Benavente.