Itinerarios musicales de Ruperto Chapí - 1891 - 2ª parte


Escrito del Jurado del Liceo de  Granada enviado al Director de El Liberal, sobre el premio del certamen de Zorrilla, que lo dejaron desierto.

 Con motivo de las alusiones que algunos periódicos de Madrid han dirigido al Jurado musical formado en Granada cuando la coronación del ilustre Zorrilla, al dar cuenta del brillante éxito que ha obtenido en los conciertos del teatro Real la obra del maestro Chapí, Los gnomos de la Alhambra, el presidente y secretario de dicho Jurado nos remiten el comunicado que insertamos a continuación y que transcribimos sin comentario alguno por nuestra parte:

Sr. Director de El Liberal:

            Muy señor nuestro: Con esta misma fecha dirigimos a La Correspondencia de España y El Constitucional las siguientes líneas:

“Como presidente y secretarlo del Jurado musical formado en esta ciudad á 3 de Junio de 1889, con ocasión del concurso convocado por el Liceo Artístico y Literario de la misma para entender en el examen de las obras que a él se presentaran con opción al doble premio extraordinario ofrecido; y en vista de las alusiones, mesuradas unas, un tanto agresivas otras, que a este Jurado se han dirigido al ejecutarse en los conciertos de la sociedad de Madrid dirigida á la sazón por el maestro italiano signor Luigi Mancinelli, de una composición del maestro español don Ruperto Chapí, titulada Los gnomos de la Alhambra, una de las ocho que se presentaron al concurso antedicho, nos vemos en  la precisión de publicar las siguientes afirmaciones:

 Con la misma serena tranquilidad que el Jurado emitió su dictamen sobre la obra del maestro Chapí y las siete que la acompañaban (y entiéndase que el Jurado no anduvo en averiguaciones de quiénes pudieran ser los autores, sabiendo poco después, por causas que no son de este momento, que una de ellas pertenecía al distinguido maestro), con;  la misma serena tranquilidad, repetimos, que el Jurado emitió su dictamen, falible sin duda, como toda obra de humanos, ha contemplado su sonada preparación y ejecución por la Sociedad de Conciertos ya nombrada, así como el aplauso que el ilustrado público madrileño ha tributado al laboriosísimo maestro, que hoy por su facundia y raros méritos tanto prevalece en los por desgracia modestos teatros líricos españoles.

No entraremos ahora en consideraciones, que serian muy complejas, sobre la ocasión en que la obra que nos ocupa se ha dado, la composición del auditorio y el justo y lógico prestigio que rodea al maestro Chapí en los momentos actuales. No queremos ni es preciso entrar ahora en esto: Queremos aceptar y creer que el éxito de los «Gnomos de la Alhambra», del maestro Chapí, es justo y espontáneo, sin que nada haya habido en él de afortunado ni de artificial. Y así quedaran las cosas á no haber visto en la prensa alusiones  mesuradas las más, repetimos, pero mortificantes siempre  para los que obran en conciencia; desdeñando contestar a las que envuelven reticencias o reservas, porque por más que le demos vueltas no logramos explicarnos a donde van, ni que quieren decir.

En lo publicado, vemos con honrada satisfacción, que el Jurado pensó bien calificando en cierto modo la obra que nos ocupa de boceto, aunque ignoraba si se había hecho en seis o más días, si instrumentado en veinte ó más horas, y si el autor había tomado chocolate o  café y fumado tal o cual número de cigarros o de cigarrillos. Todo esto ignoraba el Jurado y no tenía por qué averiguarlo, ni eran bastante esas circunstancias para añadir méritos positivos á la composición. Sólo entendió ver en la obra un estimable intento, quizá con mucha alma, como nos ilustra un crítico, pero cuyo cuerpo no corresponde, en manera alguna, ni á la infinitud de esa alma, ni al programa propuesto, al que forzosamente tenía que ajustarse el Jurado calificador. El programa indicado existe en esta Secretaria; el público no lo conoce y tendremos el mayor gusto en publicarlo, si esta serena manifestación nuestra no surte el noble propósito en que nos inspiramos, sin que sea molesta, reservada ni desprestigiosa para nadie.

Que el culto público madrileño acoja gustoso y aplauda entusiasta la obra instrumental de uno de nuestros primeros compositores, por la buena impresión de su ejecución, independientemente de las condiciones precisas que con arreglo al programa, bien ó mal hecho, había de tener para merecer en concepto del Jurado el premio de las 5.000 pesetas y título de socio de honor del Liceo, motivo es para nosotros de plácida alegría. Pero si alguien entendiese que en el Jurado todo o en alguno de quienes lo compusieron, pudo haber otros móviles que los de la más estricta justicia, dentro de su limitado saber, éste Jurado se halla dispuesto á someter su dictamen, tanto de la obra en cuestión como de las otras siete, acompañado del programa, pauta o circulo de todo el asunto, a un  Jurado de maestros de renombre universal. Y cuando éste estimara mal hecho lo hecho por el modesto pero honrado Jurado granadino, éste se compromete a abonar el importe del premio al autor que dicho Jurado considerase merecedor.
Reiteran a usted, señor  Director, sus sentimientos de gratitud y se repiten sus más afectísimos ss. Ss. Q. b. s. m. —El presidente, Celestino Vila de Forns. —El secretario, Eduardo Orense Talavera.”
Granada,  18 Enero 1891
El Liberal, 22-01-1891, p. 1

Dictamen emitido por el Jurado del Liceo Granada, referido al certamen con motivo de la coronación de Zorrilla en 1889.

La publicación se realizó en Granada, año 1891, imprenta de EL POPULAR, Hospital de Santa Ana.
DOS PALABRAS

“Se realizó el folleto que nos ocupa para contestar a la carta que firmada por el presidente y secretario del Jurado de Granada, publicó El Liberal de Madrid en su número de 22 de Enero último  y el Jurado comprendió que el folleto tenía más vida que el periódico  para dar publicidad al dictamen emitido acerca del poema sinfónico Los Gnomos de la Alhambra, original, según resulta ahora, del popular y aplaudido maestro don Ruperto Chapí.

No ha de seguir el Jurado al señor Peña y Goñi en el camino que en su folleto adopta. Jamás inocularon veneno, ni tienen que escupirlo por lo tanto, a los que por un azar de la suerte, emitieron su fallo honrada y lealmente, respecto de la obra del señor Chapí.

No hemos discutido, ni pensamos discutir; pero conste que nos ratificamos en cuanto resulta del documento que publicamos a continuación, para cuantas futuras enseñanzas crea oportunas, el oficioso defensor de quien nadie ha ofendido, ni pensado ofender.”

            En el informe se indica que en la sesión del 8 de junio de 1889 se informó del juicio poco favorable de seis de las ocho obras presentadas al dicho certamen extraordinario y finalmente acordaron el 14 de junio no conceder premio alguno y finalizan diciendo:

“El Jurado se ratifica en cuanto de los anteriores documentos resulta, y de conformidad con lo propuesto en la carta que publicó El Liberal de Madrid, repite que se halla dispuesto a someter su dictamen, tanto de la obra en cuestión (refiriéndose a la de Chapí), como de las otra siete presentadas al certamen –a un Jurado de maestros de renombre universal, reiterando como en la referida se consigna, que en el caso de que esos maestros considerasen alguna de las ocho obras merecedora del premio, el Jurado de Granada abonaría al autor las 5.000 pesetas que el Liceo había ofrecido, al anunciar el Certamen extraordinario.”
Por el Jurado
Eduardo Orense, Secretario

La nueva obra de Chapí,, sobre temas de El Quijote
Sabido es que Chapí ha prometido a Mancinelli entregarle una nueva obra para que se para que se estrene en el ultimo concierto de la temporada.

 Pues bien. Chapí—según dice nuestro colega La Época, ha puesto ya manos a la obra, pues aunque todavía quizá no haya escrito sobre el pentagrama una sola nota, ya tiene escogidos los asuntos que han de estimular su poderoso ingenio.

 Consecuente con sus tradiciones, el autor de la Fantasía Morisca, cuya música ostenta siempre un marcado carácter nacional, ha fijado ahora su atención en el libro, por excelencia, de los libros españoles, en la novela inmortal do Cervantes.

La composición de Chapí, inspirada, pues, en Don Quijote, se dividirá en cuatro tiempos, que serán los siguientes:

A.- Batalla contra los carneros.
B.- Serenata de Altisidora, aquella que tan a maravillosa describe el Príncipe de los Ingenios en el capítulo XLIV (parte segunda) de su obra inmortal, cuando recorrida y afinada el arpa, Altisidora da principio al romance que comienza:
Oh tú que estás en el lecho
Entre sábanas de Holanda,
Durmiendo a pierna tendida
de la noche a la mañana…

C.- Aventura de los Batanes
D.- Marcha triunfal de la servidumbre a los duques de don Quijote.
Hasta aquí nuestras noticias.

Ahora bien, tratándose de Chapí, que se encuentra actualmente en el admirable apogeo de sus facultades no es mucho aventurar que la obra que nos promete ha de ser muy hermosa.

El Liberal, 22-01-1891, p.2

Desgracia en la familia de Chapí

A causa de la reciente desgracia de familia que acaba de sufrir nuestro querido amigo el eminente compositor Ruperto Chapí, no podrá terminar la pieza de concierto que se había comprometido a escribir para el último concierto que se da esta temporada en el teatro Real, por la sociedad que dirige el maestro Mancinelli.

La Correspondencia de España, 12-03-1891

Luis Mancinelli, director de la Sociedad de Conciertos de Madrid e inicio de la temporada 1891 en el Teatro Real

La Sociedad de Conciertos de Madrid nombró director a Luis Mancinelli, conocido músico italiano autor de Cleopatra y que contaba con una reputación. En los primeros días de 1891 expuso sus vastos planes en el cartel de abono que se realizó.

Entre otros apartados, indicaba que daría a conocer al público madrileño varias obras desconocidas en Madrid, algunas para orquesta y coros, entre los que citaba una nueva composición sinfónica del maestro Chapí, titulada Los Gnomos de la alhambra.

El ambiente más recogido del regio coliseo (Teatro Real) daba a ganar artísticamente al espectáculo. La temporada debía comenzar en la primera quincena de Enero y el Teatro Real ofrecía al público mayores facilidades de calefacción y comodidad que el del Príncipe Alfonso.

El abono realizado por la Sociedad superó al de la anterior temporada. Comenzaron los ensayos con gran actividad  y los profesores estaban dominados por que el entusiasmo que les transmitía Mancinelli.

El concierto de inauguración fue un verdadero acontecimiento. Cuando se verificó en 1889, la coronación de Zorrilla en Granada, abrió el Liceo de aquella ciudad un Concurso musical para premiar el mejor poema sinfónico que se presentase, inspirado en Los Gnomos de la Alhambra, del gran poeta.

El jurado nombrado al efecto, y del cual formaba parte el maestro Bretón, desechó las obras presentadas, entre las cuales se hallaba una leyenda original del maestro Chapí, el músico más aplaudido y popular hoy en España.

Sabedor del caso Mancinelli, pidió al autor de La Tempestad la obra rechazada por el Jurado granadino, la examinó, prendóse de ella, y con el beneplácito entusiasta de la Sociedad de Conciertos, dispuso que figurase en el programa de inauguración.

Los Gnomos de la Alhambra, leyenda de Chapí, aparecieron en efecto, en la primera parte del concierto de inauguración, precedido de la Obertura en do de Foroni y seguido de la escena final de Tristán e Isolda (Muerte de Isolda), de Wagner.

Del ruidoso éxito que obtuvo la obra de Chapí, de los comentarios a que dio margen la incalificable torpeza del Jurado de Granada y de las consecuencias lamentables para dicho tribunal artístico, que acarreó la conducta de éste, después de la victoria de Los Gnomos de la Alhambra, me he ocupado extensamente en un folleto que remito a los lectores.

Basta a mi propósito hacer constar que la inauguración de la temporada de la Sociedad de Conciertos de Madrid, bajo la dirección de Luis Mancinelli, constituyó un memorable triunfo para el arte nacional, representado por el más laborioso y admirado de sus cultivadores modernos.

Gracias a Mancinelli, el público de Madrid pudo conocer y saborear las bellezas de una obra, nuevo florón de la corona artística de Chapí, que de otra suerte, y merced a la supina ignorancia de un Jurado, habría permanecido en la oscuridad sabe Dios por cuánto tiempo.

Tal fue el primer concierto del año presente y tal el debut de Mancinelli como director de la Sociedad: cinco piezas repetidas y una serie no interrumpida de entusiastas ovaciones.

La primera sinfonía de Beethoven, La muerte de Isolda y la Kaiser March de Wagner, la Danza Macabra de Saint Saëns, Los Gnomos de la Alhambra de Chapí y la Balada y Polonesa de Wieuxtemps.

Este primer concierto daba idea de la calidad musical que se iba a interpretar en la temporada.
Es interesante destacar que en la primera parte del tercer concierto, nuevamente se interpretó Los Gnomos de la Alhambra, de Chapí.

Esta segunda audición de la leyenda musical del popular maestro le proporcionó una ruidosa ovación, mayor aún que la obtenida en el primer concierto.

Repetidos los tiempos primero y segundo, Chapí tuvo que presentarse al público varias veces al terminar la ejecución de la obra, y recibió una preciosa corona de plata con expresiva dedicatoria, como recuerdo de admiración y afecto de la Sociedad de Conciertos de Madrid, de su presidente el eminente maestro Arrieta y de su director Luis Mancinelli…
Antonio Peña y Goñi

Revista Contemporánea, 30-03-1891; Año XVII, Tomo LXXXI, Volumen VI

Estreno de El Milagro de la Virgen en Salamanca

Se informa del estreno, en el teatro del Liceo, de la zarzuela en tres actos y cinco cuadros, en prosa y verso, origina de Mariano Pina y música del maestro Chapí.

Precio de una peseta y la hora de comienzo a las ocho y media.

El Fomento; diario de Salamanca, 10-04-1891

Más sobre la temporada de 1891 y el rotundo éxito obtenido por Chapí con Los Gnomos de la Alhambra

…De la leyenda  musical de Chapí Los Gnomos de la Alhambra, ejecutada por tercera vez en el segundo concierto de Sarasate, se repitió, además de los de costumbre el último tiempo, lo cual no había ocurrido antes
.
Resulta pues, que, lejos de disminuir el éxito de la obra, fue en aumento hasta el punto de repetirse, en medio de unánime entusiasmo, los tres tiempos de que consta la leyenda musical de Chapí, es decir, la obra entera, desde la primera hasta la última nota.

El público de Madrid ha contestado de esa manera a las ridículas censuras de un Jurado que pretendió inútilmente, con su ignorancia primero, con su soberbia y su despecho después, amenguar el mérito de una obra admirable por todos los estilos y de la cual puede ufanarse, a despecho de fallos pedantescos, el eminente autor de La Tempestad.

En nueve conciertos la Sociedad dio a conocer diez obras instrumentales completamente nuevas en Madrid, siendo una de ellas Los Gnomos de la Alhambra.

…Todo lo dicho representa arte bello, adelanto, progreso, cultura y civilización; es sacudir al público, despertarlo y arrancarle de la preocupación.

Las dos grandes fuerzas artísticas que han mandado a la Sociedad de Conciertos, Emilio Arrieta desde su presidencia y Luis Mancinelli desde su dirección, han caído en buen terreno, han inaugurado una nueva era en la vida de la Asociación…

Mientras la Sociedad de Conciertos de Madrid siga el camino que le han señalado la autoridad, el entusiasmo y el talento de Mancinelli, seré el más ministerial de los ministeriales, porque realizará mi ideal, y trabajando por ella, trabajaré pro domo mea.

El arte es muy grande, los hombres somos muy pequeños, y yo puedo asegurar que las grandezas del arte han sido siempre para mí el más hermoso refugio contra las pequeñeces de los hombres.
Antonio Peña y Goñi

Revista contemporánea, 15-04-1891; Año VII, Tomo LXXXII, Volumen I.

La Leyenda del monje en Murcia

En la noche del sábado se verificó con lisonjero y merecido éxito el segundo estreno de la temporada.

La letra de la zarzuela La leyenda del monje, original de Arniches y de Gonzalo Cantó, joven poeta que de tantas simpatías disfruta en esta ciudad, es en extremo deliciosa y está plagada de chistes de gran efecto y que desternillan de risa a los espectadores. Cantó y Arniches pertenecen al reducido número de los autores cómicos que para hacer reír al  público, no necesitan apelar al recurso de los chistes desvergonzados y de las ocurrencias obscenas. El único defecto saliente que encontramos en esta obrita, es la precipitación con que se desarrollan y llegan a su término llegan a su término las escenas finales de la misma.

La música de La leyenda del monje está a la altura de la letra. Es quizás una de las partituras más  inspiradas que con destino a obras en un acto ha escrito el maestro Chapí. Todos sus números son igualmente agradables, y hay entre ellos algunos como el del relato de la leyenda y el dúo de tiple y tenor cómico, que fueron anteanoche aplaudidísimos y repetidos a petición del público.

También fue objeto de elogios el desempeño que esta zarzuelita obtuvo por parte de todos cuantos en su interpretación tomaron parte. La señorita Fons cantó muy bien el precioso relato y fue objeto de merecidos aplausos también estuvo muy feliz la señora Escobar.  En cuanto a los hombres sobresalió el señor  López que interpretó con mucha gracia su papel, le siguió en orden de acierto el señor Borrás y el señor Aznar también estuvo acertado en el desempeño del suyo.  

Representando obritas en un acto como La leyenda del monje o interpretándolas con el acierto conque esta se ha interpretado, los artistas ganarán más honra y el público quedará más satisfecho.
 B.

Las Provincias de Levante, Murcia, 20-04-1891

Teatro de la Zarzuela: estreno de  El Rey que rabió

Las impaciencias del público, que eran muchas, quedaron anoche satisfechas; y ya repuesta de su indisposición la señorita Soler Di-Franco, pudo verificarse en el teatro de la calle de Jovellanos el estreno de la zarzuela en tres actos titulada El Rey que rabió, letra original de los señores Ramos Carrión y Vital Aza  y la música del maestro Ruperto Chapí.

Como ocurrió con La Tempestad, primero y después con La Bruja, desde que Ramos Carrión y Aza comenzaron a planear la obra estrenada anoche, el público empezó a hablar de ella; y no habían los autores llegado al final de su trabajo y ya en los círculos literarios, en las tertulias de los cafés y hasta en las columnas de los periódicos se hacía comentarios y se adelantaban juicios, que anoche quedaron plenamente justificados. Privilegio éste del que solo disfrutan, aparte de Echegaray y con sus dramas, los dos populares escritores a quienes el repertorio español debe tantas y tantas producciones, y el insigne músico que a tanta altura ha colocado su reputación.

Prueba de sobra hemos dado de no llevarnos nunca de entusiasmos infundados, como nunca tampoco –al menos así lo creemos- nos hemos permitido formular juicios que no han sido sancionados por la opinión general, no ha de considerarse, pues, por nadie de exageración el que digamos  que la obra representada anoche por vez primera en la Zarzuela, ha sido lo que los franceses llaman un grand succés, y que aquí en España recibe con frecuencia el nombre de acontecimiento teatral.

Acontecimiento teatral, sí. Pocas veces este calificativo podrá apropiarse con más oportunidad ni justicia, tratándose de una obra, como ahora al hablar de la nueva zarzuela de Ramos, Aza y Chapí.
En El Rey que rabió hay de todo. Ingenio, talento, gracia, inspiración, maestría, cuanto puede encontrarse en una obra que deleita al público durante tres horas.

El congregado anoche en el teatro de la Zarzuela no podía ser más numeroso. Basta con decir que hace cuatro días estaban vendidas ya, no solo todas las localidades, sino hasta la última entrada general, y a precios sumamente elevados.

Hay que convenir en que el género bufo vuelve a tomar carta de naturaleza en nuestra escena, y que los autores, actores y empresas parece van poniéndose de acuerdo para resucitar aquellas glorias que tanta fama y provecho valieron a Arderius.

Así lo han comprendido los autores de El Rey que rabió, conocedores como ningunos otros de los gustos y exigencias del público, que anoche les tributó una de las más grandes y entusiastas ovaciones que hemos oído.

El argumento de la nueva zarzuela es muy original, completamente cómico, y su desarrollo está hecho de mano maestra.

Trátase de un monarca joven y guapo, que al subir al trono desea conocer minuciosamente las necesidades de sus súbditos, y para ello concibe el propósito de realizar un viaje por su reino, disfrazado de modo que no pueda su presencia infundir sospechas en ninguno de los pueblos y aldeas que piensa visitar.

Su Consejo de ministros se opone a plan tan extraño: pero el Rey amenaza con la destitución del Gabinete, y entonces los ministros, encariñados con las carteras como sagastinos después de larga oposición, acceden a los deseos del Soberano, que, acompañado del ministro de la Guerra, emprende su extravagante peregrinación.

Aquí empiezan las aventuras del Monarca, graciosísimas todas, y en la primera aldea que visita se enamora perdidamente de una encantadora joven, a la que promete llevar al altar tan pronto como obtenga la licencia de soldado.

El Rey sienta plaza y entra a servir en un regimiento, después se disfraza de segador y continua su viaje, lleno de peripecias mil, hasta que cansado ya de vida errante y accidentada, regresa a su palacio; hace ir a él a la aldeana de quien se enamoró y premia su amor casándose con ella.

Los cortesanos, que ignoraban el paradero del Rey, le buscaban por todas partes, llegando a confundir con el Soberano a un joven campesino, que al verse objeto de las persecuciones de aquellos, se refugia en una casa de labranza, donde el guardián de ella le acaricia con unos cuantos mordiscos.

Los cortesanos entonces conducen al supuesto Rey a la Corte y se apoderan del perro para que los veterinarios reconozcan si se encuentra hidrófobo.

Como es consiguiente, al final se descubre el enredo y la obra halla su desenlace de la manera graciosa, en que se desenvuelve toda ella.

Imposible es referir todas las peripecias, equívocos y chistes que abundan en esta zarzuela admirablemente escrita, presentada con gran lujo y propiedad, y cuyo éxito ya lo dijimos al principio, ha sido verdaderamente ruidoso.

La música es lindísima, digna del gran compositor que tantas y hermosas producciones ha dado al teatro.

Las decoraciones, pintadas por Luis Muriel y Amalio Fernández, magníficas. El vestuario, lujosísimo y elegante.

La interpretación no dejó que desear, sobresaliendo en sus respectivos papeles la señorita Soler Di-Franco, la señora Fabra, que estaba guapísima, Berges y Banquells, que hizo un general a la perfección.
Todos ellos fueron muy aplaudidos y compartieron con los autores de la obra, los honores del proscenio.

El Rey que rabió se representará, de seguro, tantas veces como salieron a escena Ramos Carrión, Aza y Chapí, es decir, mil y una noches y para la empresa ha de ser el manantial inagotable de la temporada.

La Libertad, 21-04-1891

El Fomento, de Salamanca, en su edición del 02-05-1891 publica una crónica del citado estreno firmada en Madrid, con fecha 29-04-1891 por Rafael Rubio y aparte de coincidir plenamente con el artículo anterior, indica que El Rey que rabió es a todas luces, una verdadera sátira político-humorística, y que a pesar de sus alusiones engalanadas por la gracia del oportuno chiste, no por esto se le puede negar que siempre se circunscribe dentro de los límites de la discreción. Encierra, además, una especia de filosofía en cuanto al fondo, que la hace mucho más agradable, sin olvidar que es presentada bajo un concepto, que le da alguna más estima, que es en lo festivo y alegre como se desarrolla.

Los Gnomos de la Alhambra, leyenda musical del Maestro Chapí

Con dicho título figura un interesante artículo firmado por Manuel Manrique de Lara, del que extraemos algunos de sus párrafos, centrados en la figura del maestro Chapí:

“…La música palpitaba en el poema de Zorrilla y sólo faltaba el genio revelador que le diese forma, traduciendo en notas los rumores, las canciones en ritmos, en acentos melódicos el lenguaje de los silfos y las ondinas y sujetando a entonación y medida la confusión la confusión bulliciosa descrita por el poeta. Más para acometer esta empresa, cuya mayor gloria estaba en la fidelidad de la interpretación, se necesitan cualidades que pocos compositores, acaso ninguno en la época presente, reúnen con la ponderación precisa para darle el feliz término alcanzado0 por el más ilustre representante de la moderna escuela española: por Ruperto Chapí.

…En los seis días transcurridos del 10 al 16 de mayo de 1889 pudieron ser compuestas y escritas las cincuenta páginas que ocupa la partitura en los borradores que tengo a la vista al trazar estas líneas. Por la escasez de tiempo que tenía Chapí, ya que la obra tenía que estar en Granada el 20 de mayo, límite fijado para la admisión en el concurso abierto con motivo de la coronación de Zorrilla, no había otro medio que renunciar al boceto y aun al dibujo, empezando a trazar las pinceladas de color…

La leyenda musical Los Gnomos de la Alhambra, improvisación genial donde Ruperto Chapí ha sabido encontrar las bellezas que aun después de profunda meditación pocos compositores alcanzan, es algo más que una concepción musical admirable. Es la prueba del misterioso encadenamiento y del indestructible engranaje con que están unidas la poesía y la música, merced a la cual se verifica la transmigración del espíritu que late en los versos de Zorrilla a las notas de Chapí, como si el poeta de las leyendas fantásticas legase el cetro de la poesía en manos de un artista más joven y de un arte cuyo poder empieza donde acaba el pensamiento y la palabra.”
MANUEL MANRIQUE DE LARA
La Ilustración Artística; Barcelona, 03-08-1891

Junta Directiva de la Asociación general de profesores de orquesta

En el teatro de Eslava, cedido galantemente por su propietario, don Bonifacio Eslava, se ha verificado esta tarde la Asociación general de profesores de orquesta de Madrid, con objeto de nombrar junta directiva.

Por aclamación y con el mayor entusiasmo fue nombrado presidente el eminente maestro don Ruperto Chapí, y en votación resultaron: ara vicepresidente, Fermín Ruiz; secretario general, Julio Nieto; ídem de actas, Julio Asensio; contador, Enrique Cantos; contador auxiliar, Florencio Vidal; tesorero, Francisco González, ídem auxiliar, Pascual Fañanás; y vocales, Manuel González, Hierro, Font, Castro, Chillida y Duque.

La Correspondencia de España, 14-08-1891

Vacantes en el Jurado del teatro Real

Han sido nombrados para la temporada actual  Emilio Arrieta, Ruperto Chapí y Valentín Zubiaurre.

La Correspondencia de España, 23-10-1891

Zarzuela sorpresa

Ayer fue leída y entregada por su autor a la empresa del teatro de la calle de Jovellanos, una zarzuela en tres actos y cuatro cuadros, para la que el eminente músico Ruperto Chapí está escribiendo la música.

En la próxima semana comenzarán en aquel coliseo, con gran actividad, los ensayos de dicha zarzuela, que será puesta en escena con verdadero lujo.

El reputado escenógrafo Amalio Fernández tiene ya hechos los bocetos de cuatro grandes y preciosas decoraciones que para la obra ha de pintar.

La Correspondencia de España, 12-11-1891

Comisión para la preparación del IV centenario del descubrimiento de América

En la Sociedad Nacional Cooperativa Benéfica e Instructiva, carrera de San Jerónimo, 28, quedó ayer constituido el jurado de músicas y orfeones, compuesto de los señores Manuel Fernández Caballero, Dámaso Zabalza, Antonio Llanos, Manuel Nieto, Emilio Serrano, Luis Carmena, Tomás Bretón, Miguel Marqués y Antonio Oller, habiendo sido elegido presidente Ruperto Chapí y secretario Javier Jiménez Delgado.

Dicho concurso tendrá lugar el año próximo, con motivo de las fiestas del cuarto centenario del descubrimiento de América.

También el sábado 21, a las nueve de la noche, se celebrará una reunión para constituirse el directorio que ha de llevar a cabo las fiestas proyectadas por esta sociedad, con motivo del cuarto centenario y de cuyo directorio es presidente José Canalejas y Méndez.

La Correspondencia de España, 16-11-1891

El Milagro de la Virgen

TEATRO-CIRCO. Un verdadero éxito constituyó para la compañía de zarzuela que dirigen los señores don Andrés López y don  Luis Reig, la representación de El milagro do la Virgen verificada la noche de anteayer ante público numeroso y escogido.

 La preciosa partitura quo escribiera Chapí para la producción dramática de Pina Domínguez, fue magistralmente interpretada por la señora Ferrer y el tenor Navarro.

 Ambos protagonistas, hicieron prodigios, cantando con excelente afinación, gusto y valentía todas las piezas.

La señora Sola muy bien en su papel; Navarro, López y Borrás perfectamente, y discretas la Millanes, Galinier y Corona.

Los coros y orquesta a gran altura, bajo la inteligente dirección del señor Reig que merece todos los elogios, como aplausos obtuvo, juntamente con los artistas, que especialmente en el final del acto segundo los arrancaron frenéticos del auditorio.

El Eco de Cartagena, 28-12-1891

VILLENA - PROGRAMA DE LAS FIESTAS DE 1890

 PROGRAMA DE FIESTAS 1890

 

El Ayuntamiento de esta Ciudad y la Junta Administrativa de la Virgen, han acordado solemnizar las tradicionales fiestas de moros y cristianos, que anualmente se celebran esta población en honor á su Patrona Ntra. Sra. de las  Virtudes.

Tanto el Ayuntamiento como la Junta de la Virgen, excitan el celo y animación de los villenenses, rogándoles se esmeren en el aseo y limpieza de sus calles respectivas, en el arreglo y ornamentación de las fachadas de sus casas, que procuren cubrir con las mejores colgaduras y más bonitas iluminaciones. Las comparsas de todas clases por su parte, guardarán gran orden y puntualidad en los diferentes actos de la función, (fuera de los cuales se prohíbe disparar ningún tiro) y procurarán porque todos ellos vayan revestidos de gran pompa, á fin de dar á las fiestas el mayor realce y solemnidad que es estos casos se requiere. Las escuadras de gastadores y sus músicas, harán por cumplir su cometido con toda lucidez, muy especialmente en las pasa-calles de diana y retretas, habiendo de partir para dichos actos de la puerta principal de la Parroquia de Santiago, y dar la vuelta á la plaza del mismo nombre al principiar y concluir los indicados pasa-calles, en señal de reverencia á la Patrona. Finalmente, el público dejará ancha calle desde la posada del Sol hasta el castillo colocado en la puerta Almansa, durante los actos de las embajadas.

Cumpliendo todas estas disposiciones, la celebración de festejos será solemnísima, agradable y llena de regocijo, quedando arregladas todas las funciones al siguiente PROGRAMA:


Día 5 

Un repique general de campanas dado á la una de la tarde, anunciará la salida de los dos Cleros de Santiago y Santa María y Autoridades en dirección al Santuario de nuestra Patrona. A las cinco de la tarde harán su entrada en la Ciudad las comparsas con sus bandas militares, recorriendo las calles: Nueva, Corredera, Almansa y San Sebastián; habiendo de quedar situadas a las afueras de dicha calle. A la llegada de la Virgen á la Ermita de San Sebastián, las comparsas harán salva general de arcabucería mientras se juegan las banderas y tocan marcha real todas las músicas, emprendiendo por su orden, acto seguido, la marcha por las calles de costumbre en dirección á la Parroquia, mientras la orquesta municipal de esta Ciudad canta un himno de bienvenida á la Patrona y se dispara entretanto un vistoso CASTILLO DE FUEGOS ARTIFICIALES Y FUEGOS DE BENGALA al pasar la Virgen por el arco colocado en la calle de S. Sebastián. Llegadas las comparsas á la plaza de Santiago, esperarán en ella á la presentación de la Imagen de la Virgen en la puerta principal de la Parroquia, en cuyo acto se harán las descargas, juegos de banderas y marcha real de ordenanza; desfilando después todas ellas en dirección de las casas de sus respectivos alféreces y capitanes, mientras la Capilla canta una solemne salve en el acto de la elevación de María Santísima al trono.

Día 6

Á las seis de la mañana, con repique general y pasa-calles de las escuadras de gastadores, tocarán diana las bandas militares por toda la población. Á las siete se celebrará la Misa de campaña en San Sebastián, á la que concurrirán las comparsas, partiendo para ello de la plaza de Santiago en la forma que queda dicho. A las nueve se cantará MISA SOLEMNE Á TODA ORQUESTA en la Iglesia Arcedianal del Apóstol Santiago, la que oficiará D. Gregorio Martínez, cura de Santa María, estando á cargo de El P. Guardian del Convento de Onteniente hacer el panegírico de Nuestra Señora. Al toque de Sanctus, concurrirán las comparsas á la plaza de Santiago para hacer las salvas de ordenanza al alzar á Dios.
Á las dos de la tarde habrá CARRERAS DE HOMBRES desde la Ermita de San Sebastián, y desde las cuatro esquinas de la misma calle hasta la mitad de la Corredera en que se colocará la bandera que indique el limite de las mismas. Para los más aventajados en esta clase de ejercicios, hay señalados diferentes premios que se distribuirán en el acto mismo. Media hora después, ocuparán el castillo las comparsas de cristianos; los caballeros romanos, solicitarán y harán alianza con aquellos; acto seguido, los estudiantes darán una jocosa embajada; dándose, después del simulacro BAILE POR LAS COMPARSAS las diferentes calles de la población. Á las seis, salve en la Parroquia. Á las nueve se tocará retreta por las bandas militares, las cuales llevarán elegantes farolas con las correspondientes alegorías á cada una, y después de dicho pasa-calles, habrá en la plaza de Santiago BRILLANTE SERENATA A LA PATRONA en la que tomarán parte la banda municipal de esta Ciudad, y todas las demás que gusten.

Día 7

Después del pasa-calle de diana, las comparsas oirán Misa en las que, después en la afueras de la población (¿), situadas las de moros por la falda de la sierra de Santa Lucía, en actitud de guerrilla contra las de cristianos que, colocadas en la carretera irán avanzando y retirando para simular las diferentes peripecias de esta clase de combates, hasta llegar al castillo. Á las nueva saldrá el Ayuntamiento de las Casas Consistoriales, acompañándole la banda municipal, para asistir á la SOLEMNE FUNCION RELIGIOSA  que se celebrará en la propia Iglesia de Santiago, en la que oficiará D. Vicente Ribera, cantándose por la Capilla una gran misa, estando el sermón de este día á cargo de D. José Castañeda. Ä la hora conveniente, las comparsas de cristianos estarán formadas en la plaza de Santiago y jugarán sus banderas al alzar a Dios.
Terminada la Misa mayor se repartirán á los pobres de la población, en la puerta de la Casa Consistorial, quinientas raciones de pan y arroz; cuyos socorros sufraga el M.I. Ayuntamiento, amenizando el acto la banda municipal de esta Ciudad.
De dos á cuatro de la tarde habrá carreras como el día anterior. Á las cinco ocuparán los cristianos el castillo, donde recibirán la embajada de los moros, después de la cual será atacado y tomado por éstos, colocando en él la efigie de Mahoma. Á las seis se cantará salve en la Parroquia. Á las nueve de la noche retreta por todas las músicas y concluida se disparará un magnífico CASTILLO DE FUEGOS ARTIFICIALES, quemado éste, las bandaS darán diferentes serenatas á las autoridades, capitanes y alféreces de las comparsas.

Día 8 

DespuÉs de la diana y oida Misa por las comparsas de moros, los cristianos ocuparán posiciones estratégicas en los alrededores del Calvario, donde serán atacados por los moros, y harán la guerrilla según costumbre en este día. A las nueve habrá Misa mayor en la parroquia, la que oficiará D. Francisco Navarro Avila, cura párroco de Santiago; cantándose por la orquesta municipal la gran Misa del maestro D.A.M. de Fondevilla; al Gradual se cantará un motete y al Ofertorio otro; siendo orador D. Salvador Castellote. Las salvas, juegos de banderas y marcha real que se hagan este día al alzar á Dios, estarán á cargo de las comparsas de moros y sus correspondientes músicas. Á la salida de la gran función religiosa, se distribuirán por cuenta también del Ilustrísimo Ayuntamiento, otras
QUINIENTAS RACIONES DE COMESTIBLES en la misma forma y sitio, y con igual solemnidad que el día anterior.
Á las tres y media de la tarde, situados los moros en el castillo, recibirán la embajada de los cristianos, después de la que asaltaran el fuerte y posesionados de él, arrojarán la efigie de Mahoma, la que se disputarán varios vecinos de los puestos más cercanos, llevándosela por la carretera los de Biar. Acto seguido, emprenderán marcha por su orden las diferentes comparsas en dirección á la plaza de Santiago para efectuar la SOLEMNE PROCESION llamada “Paseo de la Virgen”, que recorrerá las calles Mayor, San Antón, Empedrada, Santiago, Almansa, Corredera, Trinidad, Juan Ros, Entre-fuentes, Rollo, Nueva, Puerta de Biar, San José, Palomar, Santa María, Constitución y Mayor, haciendo diversas paradas en los sitios de costumbre, en los que se cantarán preciosos villancicos por la coral municipal; obsequiando á la Patrona á su paso por la plaza de Juan Ros, con un bonito castillo de fuegos artificiales costeado por el vecino de esta población Rafael Román. Las comparsas todas esperaran formadas en la plaza de Santiago al regreso de la Virgen á la Parroquia, absteniéndose de disparar durante el paso de la Santa Imagen por dicha plaza, en cuyo acto se harán:

VISTOSAS LUCES DE BENGALA y un repique general de campanas en todas las parroquias, iglesias y ermitas de la población y sus afueras, una salva general de arcabucería, el toque de la marcha real por todas las bandas militares y el alegre sonido de la campana de la Virgen, darán á conocer á la Ciudad entera, que la Santísima Patrona de los villenenses, ha entrado en la insigne Iglesia Arcedianal. Por otra parte, los armoniosos acordes de la banda municipal, confundidos con los muy majestuosos del órgano de la Parroquia, con el volteo de campanas del interior del Templo y los entusiastas vítores del pueblo congregado en él, formarán un todo sublime, mientras se hace el paseo claustral á la Santa Imagen, despues del que se la elevará al Trono, cantándose por la Capilla una solemne salve final.

Día 9 

Á las cinco y media de la mañana, romperán marcha las comparsas en la plaza de Santiago para acompañar á la Imagen hasta las afueras de la calle Zarralamala, en cuyo sitio, y vuelta la Virgen hacía el pueblo, habrá NUEVO JUEGO DE BANDERAS y toque de marcha real y salvas generales en señal de despedida á la Santísima Patrona. Llegada la Imagen al Santuario, se celebrará la Misa de costumbre.
Á las seis de la tarde, se reunirán las comparsas en las afueras de la calle de Zarralamala, en donde darán posesión de sus cargos á los nuevos capitanes y abanderados, y según costumbre, harán su entrada en la Ciudad.

Villena 31 de Agosto de 1890
El Alcalde, José Carrión - El secretario, Cristóbal Pérez

 

VILLENA - CRÓNICA DE LAS FIESTAS DE 1883

 Como fueron las Fiestas de Moros y Cristianos en el año 1883

 

En uno de los boletines del “Día 4 que fuera”, periódico que editaba la Junta Central de Fiestas de Moros y Cristianos de Villena, con carácter mensual; concretamente en el año 1984, publiqué una noticia acerca del programa de las Fiestas de 1883, y aunque no he conseguido localizar ningún ejemplar, sí  encontré la factura del coste de su impresión, en la que se indicaba que se habían realizado 500 ejemplares.

Han transcurrido más de treinta años desde aquella publicación  y seguidamente vamos a complementar aquella primera información  con tres importantes apartados de noticias:

 

1.    Una curiosa crónica de las Fiestas de aquel año de 1883, que se publicó en el periódico alcoyano El Serpis.

2.    Un artículo publicado en el periódico La Unión Democrática de Alicante, en el que se expone, con motivo de la celebración de las Fiestas, una visión de Villena de carácter económico y social.

3.    Las notas de prensa de los sucesos acontecidos en la plaza de Santiago durante los días de las Fiestas, relacionados con los toros.

EL SERPIS, periódico de la mañana-Alcoy, 13-09-1883

 

Noticia que publica en sus páginas, referida a las Fiestas de Moros y Cristianos celebradas en Villena, días atrás y dice así:

 

“Un colega de la capital reseña las fiestas últimas celebradas en Villena, en los siguientes términos:

Muy lucidos han sido este año, los grandes festejos cívico y religiosos, que en honor de su patrona la Virgen de las Virtudes, ha celebrado la ciudad de Villena en los días 5,6,7,8 y 9 del actual.

Las comparsas de tercios de Flandes, estudiantes, marinos, marroquíes, caballeros romanos y moros, vestían lujosos trajes; las músicas en número de nueve ó diez, recorrían la población desde las primeras horas de la mañana de los días de fiesta; por las noches ha habido según costumbre danzas árabes y serenatas, distinguiéndose la que dio en la plaza de Santiago la banda de la Misericordia de Murcia, bajo la dirección del inteligente maestro don Acisclo Díaz, en la noche del día 6, y frente a la casa del capitán de los Tercios de Flandes señor Selva.

No han faltado tampoco bailes y reuniones de confianza, donde hemos admirado, al par que la fineza y cortesía de los villenenses para obsequiar a los forasteros, la hermosura sin par de las mujeres, tan puras y tan altivas, tan graves y tan apuestas, tan elegantes e instruidas que todo es poco para elogiarlas.

El estrépito de las descargas anuncia en esos días los combates de moros y cristianos y nos recuerdan vagamente otras edades. Cuando la morada tiembla desde los cimientos, se cree uno como el marino a quién el céfiro impulsa la nave. Por fin triunfa la cruz de la media luna y el castillo que se eleva en la plaza de Santiago es tomado por los cristianos. Mahoma es arrojado de lo alto del fuerte, se apoderan de ella los de Biar, garrote en mano (es costumbre de antiguo) e inmediatamente después comienza la procesión. Concluida ésta se quemó un vistoso castillo de fuegos artificiales, durante el cual, la banda de música del municipio tocó piezas escogidas.

También los sermones en honor de la Virgen de las Virtudes han sido notables; merece especial atención el que el domingo 9 predicó don Juan Chaumel,  cura y arcipreste de Caravaca, y reputado orador sagrado. Sin entrar en el fondo de su sermón, y aunque bien lejos de asentir a algunas de sus conclusiones, en honor a la verdad, nos pareció elocuente, de dicción correcta y las pruebas ora las tomaba de la autoridad, de la razón, ya de los ejemplos.

Termina el colega dando la noticia del hundimiento de un tablado que ya conocen nuestros lectores”.

 

 

LA UNIÓN DEMOCRÁTICA, diario político, literario de intereses materiales, Alicante, jueves 13 de septiembre de 1883

 

Crónica titulada “Desde Villena”, escrita el día 8 de septiembre

 

“Hablábamos en nuestro número de ayer de los grandes festejos que la ciudad de Villena había celebrado en honor a su patrona las Virgen de las Virtudes, y de la amabilidad que distingue a los hijos de esa culta población, así como de la hermosura de sus mujeres; pero claro está, esto no era todo y formamos el propósito más extensamente de lo que es Villena. Cumplamos hoy nuestro propósito, siguiera sea a vuela pluma, por no permitirnos otra cosa el tiempo de que disponemos.

Villena es una pequeña cantidad con todos sus adelantos y todas sus necesidades, no hay más que visitarla para converse de esta verdad. Cuenta con tres casinos, fondas, varios cafés, una imprenta, edificios magníficos formando calles espaciosas y llanas, mereciendo especial mención, de los edificios, las Casas Consistoriales, la iglesia parroquial de Santiago, cuya elevada torre descansa sobre el arco que forma la puerta de la sacristía; las cárceles del partido, el cuartel de la guardia civil y otros que sería prolijo enumerar, y que nos recuerdan la edad de hierro, porque la mayor parte de los edificios señalados, parecen gigantes dormidos, que conocieron el célebre nigromántico marqués de Villena, y que espera su vuelta para despertar. No podía apartar la vista de aquellas moles de piedra ¡ qué idea me inspiraba su aspecto ¡ algunos tiros que los moros festeros tiraban de cuando en cuando contra los cristianos, me traían a la memoria aquellos agarenos que plantaron su sangrienta media luna en España, tomando posesión de ella en nombre de la esclavitud y de la muerte: o más bien, creían ver las formidables huestes de Jaime el Conquistador entrando en Villena para liberarle del moro y reconstruir las rotas y mutiladas estatuas de la libertad.

Dirigí mis pasos a la estación del ferrocarril, contemplé las máquinas y coches allí agrupados; vi las mercancías para ser embarcadas; contemplé sobre mi cabeza el hilo eléctrico que lleva lejos la noticia que facilita una transacción mercantil; y bendice la civilización y el progreso. En los tiempos pasados la ignorancia se hallaba en armonía con todos los otros males, y aun ayudaba a sobrellevarlos; impedía el ver los goces  de que no se podía disfrutar, y por consiguiente, amortiguaba los deseos quitando las esperanzas. La libertad ha venido después a dar a conocer el árbol de la ciencia con su dulce y su amargo. Llamados los hombres de todas clases a ejercer las funciones públicas de un gobierno liberal, y a adquirir cuantas riquezas pueda proporcionar la industria, solo por medio de la instrucción podrá hacerse merecedor de estos dos factores del destino. No son ya los hombres de hoy esclavos feroces, a la par que tímidos y desidiosos, que no conocen más que la inacción para consuelo del trabajo y el robo por suplente de la propiedad; sino hombres activos, sensatos, industriosos, constituidos en orden social, escuelas públicas, un cultivo muy adelantado. En fin, una organización sencilla y ordenada. Buena prueba de esta verdad es Villena, unida hoy por medio del ferrocarril a la capital, de la que dista 50 kilómetros, y estrechando mañana sus lazos fraternales con Alcoy, para bien de ambos, y también gracias al ferrocarril que se inaugurará en abril próximo; buena prueba el excelente cultivo que tiene todo el término de Villena, no debido a brazos esclavos, sino al sudor y esfuerzo del hombre libre; buena prueba lo que es Villena hoy, comparada con lo que era y representaba en otro tiempo con sus señores feudales y sus torres y fortalezas amenazando con la fuerza a los cristianos, y más tarde tomando parte activa en las revueltas populares, promovidas por la ambición de reyes y de príncipes mal avenidos. Aquella ciudad altiva y guerrera, circunvalada por murallas y protegida por los baluartes, ha desaparecido para dar lugar a la Villena del siglo XIX, rica próspera y feliz, viendo en el mejor estado su agricultura, obteniendo abundantes cosechas de granos, vinos y aceites; renaciendo su industria que se ocupa en tejidos de hilo y lana, en molinos de harina y aceite, fábricas de aguardiente, minas de cobre y de carbón de piedra. Carecía de buenas vías de comunicación, y hoy está dotada de ellas, pues aparte del ferrocarril que la une con la capital y de que dejamos hecho mérito  tiene las carreteras del Estado que dirigen a Madrid, Valencia, Alicante y Alcoy, y muchos caminos que le ponen en comunicación con el resto de la provincia.

Los estrechos límites de una carta no permiten dar a los lectores de LA UNIÓN idea detallada de lo que he podido apreciar por mí mismo en Villena, durante los días que he permanecido en ella; bastan sin embargo con lo apuntado para comprender el floreciente estado en que se encuentra esa población.

Ahora un deber de gratitud me obliga, aparte de este orden de consideraciones, a dedicar un recuerdo en estas mal pergeñadas líneas  a mis buenos y particulares amigos D. José Navarro Galiana, D. Victoriano López, D. Manuel Golf, D. José Mª Soler y D. José Menor, que durante mi corta estancia en Villena me han colmado de obsequios y atenciones, a que no sé como corresponder.

De política no quiero decir una palabra, aunque mucho podría decirse; prefiero cerrar esta carta con un adiós a mi querida hermana T y mis sobrinas y así lo hago… pero, ahora se me ocurre un final mejor y lo pongo; es este: Villenenses, adelante por el camino del progreso, el ignorante sigue la rutina de sus abuelos; cualquier innovación le parece un crimen o un riesgo; dando por el contrario la instrucción al hombre de ideas, le predispone a una confianza mayor, y por consiguiente a la imitación y a la perfección; pueblos que como Villena cuentan con un Chapí, es decir, con una celebridad en el mundo del arte, deben vivir la vida de la inteligencia, la vida del espíritu, la vida de los grandes pueblos que olvidándose de las miserias terrenales, se perfeccionan para acercarse al gran arquitecto del Universo”.

 

Rafael Sevila

Villena, 8 septiembre 1883

 

 

Notas de prensa de los sucesos ocurridos en la plaza de Santiago, durante las Fiestas de 1883

 

EL SERPIS, Alcoy, sábado 08-09-1883

 

“De una catástrofe horrorosa que ha venido a turbar la alegría de las fiestas que se están celebrando en Villena, nos da cuenta una persona llegada ayer de aquella ciudad.

Habíase construido un tablado para que los músicos tocasen en él por las noches, cuyo tablado se hallaba lleno de gente, cuando circuló la voz de que se había escapado un toro; agolpóse la muchedumbre al tablado, ya antes sobrado recargado, el cual vino a tierra, pillando debajo a dos o tres infelices, de los cuales uno murió en el acto y otro debe haber muerto a estas horas. Además resultaron más de veinte entre contusos y heridos, de más o menos gravedad.

De sentir es tan lamentable catástrofe y en nuestro concepto debería exigirse la responsabilidad que quepa por el hecho, si hay lugar a ella”.

 

En otro apartado se cita lo siguiente:

 

“Escrito y compuesto el suelto en que damos la noticia de la desgracia ocurrida anteayer en Villena, recibimos nuevos detalles del suceso. El tablado que se hundió, estaba en la plaza donde habían de correrse vacas para divertimento del público, habiendo sido tal el número de los que se acogieron a aquel, al tiempo de soltar la primera vaca, que se hundió con el peso de la inmensa mole de tres o cuatrocientas personas que la asaltaron.

Si no se consistieran tan bárbaros divertimentos, no sucederían desgracias como esta y las hace pocos días ocurridas también por igual motivo en Muro, de que oportunamente dimos cuenta.

Para tranquilidad de las familias de los músicos de esta ciudad que se hallan en las fiestas de Villena, tenemos la satisfacción de anunciar que a ninguno de dichos artistas ha afectado la desgracia en poco ni en mucho”.

 

LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA, Madrid, sábado,  08-09-1883

 

“El Gobernador Civil de Alicante en despacho telegráfico de las 12 y 13 de esta tarde, participa que según le comunica el comandante del puesto de la Guardia Civil de Villena, se ha hundido uno de los tablados en la plaza de Santiago, en el momento de correrse una vaca, resultando un muerto y varios heridos.

Se han pedido detalles al alcalde y se exigirá responsabilidad a quien corresponda”.

 

EL CONSTITUCIONAL, Valencia, domingo, 09-09-1883

 

 “Se ha hundido la plaza de toros de Villena, resultado varios heridos”.

 

La Vanguardia,  09-09-1883

 

En Villena se ha hundido el tablado de la plaza de Santiago destinada á correr novillos, resultando un muerto y varios heridos.

 

La Vanguardia, 11-09-1883

 

Mientras ayer se corría una vaca brava en la plaza de Santiago de Villena (Alicante) hundiese un tablado con toda la gente que sobre él se hallaba. A consecuencia del hundimiento resultaron un muerto y varios heridos.

 

EL CONSTITUCIONAL DINÁSTICO, Alicante, 12-09-1883

 

“Ocho heridos y treinta contusos ha producido en Villena el hundimiento de un tablado en donde había multitud de gente apostada para presenciar la corrida de un novillo.

De los heridos graves, uno falleció a los pocos momentos.

Son de deplorar estas desgracias acaecidas por la falta de precaución”.

 

EL CONSTITUCIONAL, Valencia 13-09-1883

 

 “De los heridos que resultaron a consecuencia del hundimiento de un tablado en la plaza de Santiago de Villena el día 8, de cuyo hecho dimos cuenta a nuestros lectores, han fallecido ya cuatro y algunos otros continúan en estado de bastante gravedad”.

 


EL BIEN PÚBLICO, Mahón 15-09-1883

 

“Un periódico de Alcoy da hoy, aunque pocos, algunos detalles de la catástrofe ocurrida en Villena.

Habíase construido un tablado para que las músicas tocasen en él por las noches, cuyo tablado se hallaba lleno de gente, cuando circuló la voz  de que se había escapado un toro: agolpóse la muchedumbre al tablado, ya antes sobrado recargado, el cual vino á tierra, pillando abajo a dos o tres infelices, de los cuales uno murió en el acto y otro debe haber muerto a estas horas. Además resultaron más de veinte entre contusos y heridos de más o menos gravedad.

El tablado que se hundió estaba en la plaza donde habían de correrse vacas para divertimiento del público, habiendo sido tal el número  de los que se cogieron a aquel, al tiempo de soltar la primera vaca, que se calcula en cuatrocientas las personas que asaltaron el tablado cuando se oyó gritar ¡el toro¡ ¡el toro¡”.

 

(Aquí finalizan las crónicas sobre el hundimiento del tablado en la plaza de Santiago).